Unidad, cambio, esperanza y voto por @JuanPGuanipa

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Nuevamente la unidad democrática pasa por una serie de desavenencias que deben ser resueltas inmediatamente si queremos interpretar la realidad política de la Venezuela actual. Partamos de algunas premisas. No hay forma de lograr que el cambio se produzca en Venezuela si no se utiliza la vía constitucional. Todas las vías constitucionales se concretan en un proceso electoral que hace que el pueblo tenga la última palabra a través de la herramienta del voto. El actual es un régimen a cuyos dirigentes poco les ha importado el país. Para ellos lo importante es el poder y para tenerlo y mantenerlo utilizan las instituciones, incluido el CNE. A pesar de esta situación de grosero ventajismo que seguimos abordando, nunca en estos casi 17 años de gobierno chavista y madurista, habíamos tenido tantas oportunidades ciertas de abrir la puerta para que el cambio y la esperanza vengan a nuestra patria.

Pero más que las acciones del régimen, son las acciones de la oposición las que podrían alejarnos de ese objetivo tan anhelado por la mayoría de los venezolanos. Hacemos esta afirmación porque sabemos que el régimen juega y juega duro. No es necesario describir todo lo que han hecho y debemos saber todo lo que están dispuestos a hacer. Han llegado a cometer acciones extremas que agreden violentamente la constitución y la eminente dignidad de la persona humana. Pero por primera vez ellos están claros de que aunque cuentan con los recursos, las instituciones y sus abusos, perdieron el apoyo popular y eso es lo que los tiene desesperados.

El PSUV desarrolla sus acciones en la búsqueda de lograr la división de la oposición, el desaliento de la población y escenarios de violencia y desestabilización que puedan concluir en una suspensión del proceso electoral que saben perdido. ¿Vamos entonces a hacerles el juego? El hecho de que la alternativa democrática tenga diversidad de partidos y liderazgos debe verse como una fortaleza sustentada en la pluralidad necesaria. Pero si esas diferencias de partidos y liderazgos no permiten altura de miras, podríamos correr el riesgo de sucumbir ante la estrategia gubernamental. Preservar la unidad se convierte en el más importante de los objetivos de la alianza que adversa a este desgobierno y quiere orientar al país hacia un cambio.
Pero percibo a algunos promoviendo divisiones y confrontaciones. Los percibo “envalentonaos”, buscando camorra como si ya hubiéramos vencido al monstruo y no tuviéramos alternativas sino matarnos entre nosotros mismos. Creo que todos, líderes y dirigentes políticos debemos con humildad reflexionar sobre la situación actual, revisar nuestros errores y aprender de ellos. Ya hemos avanzado. Hace un año algunos decíamos que debíamos poner la mira en la Asamblea Nacional y otros apostaban por diversas acciones que no dieron el resultado esperado. ¿Aprendimos de eso? ¿Asumió cada quien su responsabilidad? Antes de las primarias de la Unidad, veía a todos enfocados en la elección parlamentaria. ¿Estamos dispuestos a perder ese foco? Creo que la primera estrategia es mantenernos unidos. Y para estar unidos debemos proponer, discutir y decidir en conjunto. Lo contrario no sería unidad.

En segundo lugar, es fundamental que todos nos convenzamos de que es posible lograr el cambio a través del voto. Aunque la estrategia del gobierno sea hacernos perder la esperanza, promover la abstención, votemos masivamente y veremos de lo que es capaz una nueva mayoría popular.

Por último, reivindico la protesta como un derecho constitucional. Me jacto de haber asistido a casi todas las protestas que se han desarrollado en mi ciudad y fuera de ella. Nunca hemos abandonado la calle, las urbanizaciones, los barrios. Pero debemos tener sumo cuidado de no caer en la otra estrategia del gobierno que es generar, en nuestras actividades, sucesos violentos. Tenemos que estar preparados en ese sentido. Mi consigna sigue siendo votar y luchar. Sigamos con unidad, esperanza, trabajo, organización, construyendo el triunfo de diciembre. Ese triunfo será el inicio de una historia mejor.