Desmembramiento de víctimas: Un cangrejo policial

Desmembramiento de víctimas: Un cangrejo policial

Foto Archivo
Foto Archivo

Carmen González ha intentado durante 10 meses esclarecer el asesinato de su sobrina Yesenia Mujica, de 20 años de edad, que el 9 de agosto de 2014 fue ultimada de dos puñaladas en el tórax y posteriormente descuartizada. En ese lapso los pesquisas del Cicpc solo han dado con el torso, las piernas y brazos de la víctima, pero no con su cabeza ni con los autores del crimen. Por Angélica Lugo/El Nacional

“Para mí las investigaciones están totalmente desorientadas. Los funcionarios decían que tenían a unas personas, pero no se sabe nada todavía.

Apresaron a un tal Deivis Hernández, pero no se supo qué pasó con ese señor. De lo último que nos enteramos es de que en la Expocriminalística que el Cicpc hizo en el Poliedro, en febrero, dijeron que el caso estaba cerrado y que se trataba de sectas satánicas, pero no ha aparecido un culpable. Cada día que pasa crece el sentimiento y no hay dolor en paz porque no tenemos culpables”.





Mujica es una de las siete personas que entre agosto de 2014 y junio de 2015 han sido halladas desmembradas en Caracas. Solo entre mayo y junio de este año los restos de tres personas, ultimadas en condiciones similares, fueron encontrados en distintas zonas de la capital.

A casi un año del crimen de Mujica el caso sirve para demostrar lo complejo que es para las autoridades dar con los responsables de este tipo de crímenes. El comisario Luis Godoy, ex jefe de la División de Homicidios de la extinta Policía Técnica Judicial, explicó que en estos casos es más laborioso establecer la vinculación entre la víctima, el victimario, el arma homicida y el sitio del suceso. “A nivel técnico se debe hacer una serie de identificaciones y si se dificulta la identificación de la víctima es más difícil dar con el o los culpables, porque al no saber cuál es la escena del crimen no se pueden encontrar evidencias de interés criminalístico. En estos casos se siente más la impunidad, que en el país es de 90%”, precisó.

Más información en El Nacional