Juan Pablo Guanipa: La crisis que vive el Zulia

thumbnailjuanpabloguanipaQué grande es el Zulia y que mal la estamos pasando por estar inmersos en esta grave crisis nacional a la que se suma una actitud alevosa en contra de nuestro Estado. ¿Qué no le ha dado el Zulia a nuestra querida Venezuela? ¡Todo se lo hemos dado! Hemos sido el primer productor de petróleo del país, el primer productor de carne, de leche, de plátanos. Hemos sido pioneros en la producción de frutas, pescados, hortalizas y pare de contar. Pero más allá de esos aspectos materiales tan importantes, le hemos dado a Venezuela una riqueza cultural que se traduce en el folklore, particularmente en la gaita zuliana, los chimbangueles, el vals, la danza, la contradanza. Somos cuna de poetas, tenemos una excelente y variada gastronomía, artesanía para exportar, hemos sido pioneros en la medicina, el derecho, el comercio. Sin ánimo de ser exhaustivos, el Zulia ha sido una región de emprendedores que se ha enriquecido con nuestra historia ancestral pero también con la inmigración de gente de diversas regiones y países. Todos juntos hemos ido conformando eso que se ha denominado zulianidad.

Si algún estado ha sufrido los embates de las políticas erradas de este gobierno, indudablemente es el Zulia. Basta hacer un fugaz recorrido por nuestras subregiones para demostrar la afirmación anterior. La Guajira venezolana está pasando por una verdadera depresión. Es una zona de guerra. Abandonada completamente. Sus habitantes sufren como nadie la crisis de escasez de alimentos. La pobreza se ha profundizado de manera dramática y sus habitantes son todos calificados como contrabandistas y delincuentes. La Costa Oriental del Lago es la subregión que más le ha dado a este país. Vengan a ver cómo se encuentra en este momento. La expropiación de las compañías que prestaban servicios a la empresa petrolera ha generado un impresionante desempleo y un cementerio industrial que sólo se puede atribuir a esa estrategia de tenerlo todo para acabar con todo. Si vamos al Sur del Lago o a Perijá, nos encontramos a la otrora despensa más importante de nuestra nación convertida en tierra desolada, sin producción agropecuaria, devastada por la expropiación y los controles excesivos, con industrias nacionalizadas que sirven para nada. Les pongo un solo ejemplo. Una de las plantas procesadoras de leche más importantes de esta zona del mundo era Indulac, que luego pasó a ser Parmalat. En sus mejores momentos recibía y procesaba, diariamente, hasta un millón cien mil litros de leche. Hoy, convertida en Lácteos Los Andes y adscrita a este nefasto gobierno nacional, recibe al día cuarenta mil litros de leche. Un botón de muestra de la capacidad de destrucción que ha tenido esta gente. Y si nos venimos a la subregión capital, vemos cómo no escapamos de una realidad de depauperación, desempleo, precariedad en la prestación de servicios públicos –es impresionante el colapso del transporte público–, escasez, colas, en síntesis, mal vivir.

Toda esta realidad es producto de las acciones de un mal gobierno nacional y de la actitud omisiva, permisiva, cómplice, dañina, deshonesta de un gobierno regional cuyo titular debería sentir pena por haber tirado por la borda los ideales que defendió en tiempos pretéritos. Arias Cárdenas se ha convertido en una vergüenza para nuestro estado Zulia. En su primera gestión que se inició hace 20 años, luchó a favor de la descentralización, promovió la ley de asignaciones especiales para estados petroleros, trabajó con los diversos sectores de la sociedad. Hoy ha sido vencido por la necesidad de mostrar lealtad a un proceso que no sabemos si comparte, se ha envilecido, nos ha visto a todos cara de contrabandistas, ha permitido que el Zulia se encuentre en su peor momento. Y frente a esto, los zulianos no podemos amilanarnos. Tenemos la obligación de unirnos y actuar. ¡El Zulia debe reaccionar y empinarse hacia el futuro!

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@JuanPGuanipa