No dejen que el diablo los divida, pidió Francisco en un barrio pobre de Asunción

(foto Reuters)
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El papa Francisco criticó este domingo la fe sin solidaridad al visitar uno de los barrios más pobres de Asunción, donde sus habitantes denunciaron el desprecio del Estado hacia los campesinos desplazados que viven en la miseria urbana.

En su última jornada de tres días en este país, y antes de regresar a Roma luego de una gira sudamericana de ocho días que lo llevó a Ecuador y Bolivia, el pontífice visitó dos viviendas precarias, donde le ofrecieron un desayuno típico guaraní, con té de mate cocido y chipa, un pan de mandioca y queso.

“No podía estar con ustedes, sin estar en su tierra, su tierra”, recalcó el papa argentino, quien conoce los pedidos de las 23.000 familias del barrio para que les entreguen los terrenos en donde residen en pésimas condiciones desde hace más 30 años.

Jovial con todos los niños que se lanzaban a tocarlo, y dispuesto a repartir besos a enfermos y ancianos, el papa celebró “la pelea” por la tierra y por una vida más digna “que no les ha sacado la solidaridad, por el contrario, la ha estimulado, la ha hecho crecer”, dijo a miles de vecinos.

Francisco respondió así a una activista del barrio, María García, que lo recibió con un discurso con fuertes reclamos al Etado de Paraguay por marginarlos de cualquier plan social para superar la precariedad en la que viven. AFP