Los insultos más sonados de Maduro a Rajoy

En los últimos meses el presidente venezolano también ha arremetido contra Felipe González y la visita de los senadores españoles, publica ABC de España.

Por CRISTINA VEGANZONES / MADRID

Las relaciones entre Venezuela y España atraviesan momentos difíciles desde hace bastante tiempo. El pasado lunes el Gobierno español convocó al embajor de Venezuela Mario Isea, después de que el presidente del país lationamericano, Nicolás Maduro, llamara «sicario» al jefe del Ejecutivo Mariano Rajoy, y arremetiera contra la Ley de Seguridad Ciudadana a la que calificó de «ley de Franco».

El mandatario venezolano lanzó estos insultos en una alocución televisada en la que habló sobre la crisis en Grecia. «Es dramático, muy dramático. Ahí (en Grecia) va a pasar algo», dijo Maduro para continuar: «Otro sicario de Europa es Rajoy. Son sicarios; Rajoy es un sicario del pueblo».

No es la primera vez que Nicolás Maduro arremete contra el Gobierno español; ni tampoco será la última. Ya durante el Gobierno de Hugo Chávez se vivieron momentos tensos entre ambos países.

Gobierno «racista» y «vende patria»

Esta es la segunda vez en tres meses que el gobierno español convoca al embajador venezolano para trasladarle el «malestar» por los insultos proferidos contra el Ejecutivo español. La última vez fue el pasado 15 de abril después de que Maduro calificara a Mariano Rajoy de «racista» y le acusara de pertenecer a una «banda de bandidos, corruptos y ladrones». «Prácticamente todos sus compañeros están enjuiciados o presos por corrupción», señaló Maduro.

«Que las Cortes (españolas) vayan a opinar de su madre, pero que no opinen de Venezuela», dijo el mandatario venezolano durante su polémico programa «En Contacto con Maduro». Así reaccionaba el presidente a la proposición no de ley aprobada por el Congreso de los Diputados español en la que se le reprueba por la detención de líderes opositores y pide su puesta en libertad.

Anteriormente, en el mes de marzo, Nicolás Maduro había tachado de «franquista» a Mariano Rajoy, a la vez que hacía comparaciones entre ambos países y se enorgullecía de que en Venezuela no gobernara un «derechista neoliberal vende patria». Estas declaraciones fueron retransmitidas por el canal estatal VTV después de que el presidente de España recibiera en Génova a Mitzy Capriles, mujer del exalcalde de Cáracas Antonio Ledezma, que se encuentra preso desde el 19 de febrero después de ser detenido sin juicio por presunta conspiración.

Felipe González, «cobarde»

Por otro lado, a principios del pasado junio el expresidente Felipe Gónzalez acudió a Venezuela con el propósito de ver a los opositores encarcelados, Leopoldo López y Daniel Ceballos, a cuya defensa presta ayuda. Sin embargo, el 9 de junio González tuvo que abandonar el paíscon las manos vacías ante las trabas del Gobierno bolivariano, que no le concedió la autorización.

«Quien se mete con Venezuela se seca, Felipe te vas a secar, yo creo que ya estás en proceso de secarte, el primer paso para tu sequedad infinita fue huir como un cobarde de Venezuela», dijo Maduro de nuevo por el canal de televisión estatal. Previamente el mandatario había acusado a González de «apoyar el golpe contra Venezuela, el golpe contra mí».

Visita «vomitiva» de los senadores

Con respecto a la visita de una comitiva de senadores españoles a Venezuela la semana pasada, Nicolás Maduro reaccionó calificándola de «irritante» y «vomitiva». Los parlamentarios, que acudían al país latinoamericano con la intención de ver a los presos políticos, regresaron a España después de visitar a Antonio Ledezma. Sin embargo, las autoridades les impidieron reunirse con el exalcalde Daniel Ceballos, quien está recluido en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), ni tampoco con Leopoldo López, a pesar de que el Gobierno venezolano había autorizado el encuentro.

Las relaciones comenzaron a ser aún más tensas de lo normal después de que Rajoy recibiera en octubre de 2014 a Lilian Tintori, esposa del líder opositor Leopoldo López, también encarcelado. Entonces Maduro ordenó revisar las relaciones con España, y acusó al presidente del Gobierno de injerencia en los asuntos internos de Venezuela.