“Revolución agrícola” aplicada por el Gobierno acabó con la producción en el campo venezolano

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Cuando analizamos lo que el gobierno denomino, la revolución agrícola implementada bajo el lema “Recuperación de las tierras quitadas a los campesinos” lo cual afecto a miles de propiedades y empresas rurales bien por las medidas de rescate aplicadas por el Instituto Nacional de Tierras (INTI),por tomas de otros organismos públicos o simplemente invadidas por grupos organizados.

Nos permite indicar que la implementación de este proyecto es la principal razón de la dramática caída de la producción en el campo venezolano.

Las series de decisiones y medidas aplicadas bajo la guía ideológica del proyecto político gubernamental denominado Socialismo Siglo XXI. Condujeron a resultados contrarios a los anunciados, por la forma como se implementó la planificación gubernamental para convertirnos en potencia productora de alimentos.

No hay duda de que los inmensos recursos invertidos, así como los programa de sembrar unas 6 millones de hectáreas (casi todas quitadas a los privados), si fueron una alternativa real para convertirnos en potencia productora de alimentos, lamentablemente los resultados obtenidos están a la vista. Ellos son:

(A) Los Miles de créditos otorgados a empresas o personas sin experiencia en la actividad agropecuaria, que no fueron invertidos en su mayoría de acuerdos a los proyectos presentados y tienen pocas posibilidades de ser recuperados.

(B) Las cantidades de maquinarias, vehículos y equipos adquiridos para estos programas mal tratados y en completo deterioro.

(C) Los distintos organismos formados para planificar, dar asistencia técnica y supervisar el buen uso de los programas y créditos, que no funcionaron adecuadamente y se convirtieron en otros organismos públicos burocratizados.

(D) La situación de abandono de las tierras y empresas quitadas a los legítimos propietarios que las habían adquiridos mediante documentos de propiedad debidamente registrados y con tradición legal con deudas con bancos y terceros (NO QUITADAS A LOS CAMPESINOS) están a la vista. Convirtiendo fincas, hatos y haciendas de alta producción y productividad de cuando estaban en manos privadas, en simple consumidores de recursos públicos, sin que se hubieran producido o produzcan cantidades significativas, estimamos que lo que ellas producen oscila entre 10% y un 25% de cuando eran manejadas por sus antiguos propietarios. Lo más triste es que el gobierno es propietario de unas 8 millones de hectáreas pertenecientes al antiguo Instituto Agrario Nacional (IAN) y de la nación, con excelente ubicación y fertilidad, hoy parcialmente utilizadas o sin producir nada. Lo cual significa que el gobierno llego a disponer de unas 14 millones de hectáreas para convertirnos en el tercer productor de alimentos en Sur América, después de Brasil y Argentina. Así lo estimamos por el alto volumen de recursos públicos manejados en dólares y Bolívares en los últimos 11 años para ser invertidos en el campo Venezolano.

Procederemos a analizar los resultados negativos de mayor impacto que convirtieron al proyecto de Revolución Agrícola en fracaso:

1. Propiedades afectadas incluye fincas, haciendas, hatos.

Alrededor de 8.000 propiedades ubicadas en el campo a lo largo y ancho del país, fueron afectadas total o parcialmente por las ocupaciones realizadas por organismos gubernamentales o simple invasiones. Aquí fueron tomadas buena parte de las mejores tierras y de ellas se obtenían la mayor producción de alimentos en el país, la mejor demostración es cuando comparamos números, entre las toneladas de alimentos producidas por habitante y las importaciones realizadas. En el 1998 (se importaba solo parte del consumo de soya, maíz amarillo y leche en polvo) .En el 2014 se importó un alto porcentaje (MAS DEL 50%) de todos los alimentos para nuestro consumo. Los resultados fueron desbastadores en la cantidad de toneladas producidas.

2. Empresas de almacenajes, silos y agroindustrias que pasaron a manos públicas.

La mayoría de ellas no están almacenando ni produciendo cantidades importantes acordes con sus niveles de producción y productividad así como los recursos públicos invertidos. Si las agroindustrias públicas procesaran el 80% de su capacidad instalada contribuirían con el 60% del total de nuestro consumo.

3. Por qué de la caída de la producción y productividad.

El carácter político y de exclusión aplicado en estos programas, dándole participación en ellos solo a los leales al proyecto, dio paso a un carácter clientelar que a los favorecidos con créditos para siembras o cría; se consideraron que lo que recibían eran una gratificación y no un compromiso para producir. Resultados caída en los niveles de producción y productividad.

4. Desmejora en la calidad de vida los campesinos, quienes serían los mayores beneficiarios de estos programas.

Se repetía de una manera constante por parte de voceros gubernamentales, que este proyecto tenía como objetivo darle a nuestros campesinos una mejora sustancial en su calidad de vida, fueron cientos de miles las cartas agrarias otorgadas así como los créditos a personas casi todas ubicadas en las ciudades, si hoy se publicara la lista de los que recibieron créditos para la agricultura o cría de ganado, pollos, cerdos, nos encontraríamos que muchos no tienen que ver con nuestros campesinos, teniendo como resultados que parte de ellos no fueron invertidos.

Cuando recorremos el campo Venezolano, observamos con dolor el estado de abandono y pobreza en que se encuentran nuestros campesinos y sus familias, ya que muy poco de ellos resultaron beneficiados con maquinarias y créditos, buena parte de ellos se marcharon o se van a engrosar los cinturones de miseria de nuestra ciudades ya que sus comunidades están plagadas de calamidades (lo vemos en sus escuelas, centros de salud, servicio de agua, luz, etc.) Falta de empleo Y los que se quedaron tienen niveles de pobreza preocupante. Un 50% más que en los centros urbanos.

5. Consecuencias en los precios y escasez de los alimentos.

Es evidente que la caída de la producción nacional a los niveles actuales, es una de las principales razones de los niveles de escasez que sufren la familia Venezolana, al tener estos una reducción sustancial en los suministros. Así sucede con los aumentos de precios ya que parte de los productos ofertados se revenden en la economía informal a precios muy por encima del regulado.

6. Montos invertidos en estos programas y volúmenes de créditos otorgados.

La sumatoria del monto invertido es difícil de ubicar por la falta de información y transparencia en el manejo de estos recursos. Lo que si resulta evidente que muchos de los créditos “otorgados “fueron a beneficiar a quienes no invirtieron en los proyectos presentados”. Se estima en miles de millones de dólares y decenas de miles de millones de bolívares los utilizados desde su implantación hace unos 11 años.

Lamentablemente este programa solo logro la perdida de grandes recursos públicos en las inversiones fallidas realizadas, así como ruina a unos 20.000 Venezolanos quienes eran dueños o socios de estas propiedades que nos fueron quitadas sin ningún tipo de compensación o reconocimiento de pago.

Hoy están a la vista la penosa situación de abandono de buena parte de esas fincas, hatos y haciendas así como de las empresas tomadas por el gobierno. Si comparamos los niveles de producción de hace 17 años, solo se importaba soya, maíz amarillo y leche en polvo. Se exportaba arroz, pollo, cacao, café, productos cárnicos procesados, etc.

Hoy se importa casi todo los alimentos que consumimos entre un 40 y 70% de ellos. A eso le llaman Revolución Agrícola.
NP Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución