Tres poderosos acuerdos políticos fortalecen a la Tarjeta Única

Foto @jesusmedinae
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Con un trío de documentos políticos, aprobados por unanimidad y calificados por algunos como “compromiso histórico”, la Unidad ofrece respuesta a tres preguntas claves: cómo vamos a ganar la Asamblea Nacional, cómo vamos a ejercer esa mayoría y cómo se va a conducir a Venezuela en el necesario tránsito que va de la construcción de soluciones a la crisis del presente hasta el cambio político de fondo, que promueva un nuevo modelo económico, una sociedad de genuina inclusión, respeto y convivencia y una democracia verdadera, transparente y funcional.

El primer texto titulado “Así nos vamos a organizar para ganar la Asamblea Nacional”, presenta el convenio de conducción y definición de lineamientos generales para la estrategia unitaria de campaña de cara a la nueva Asamblea Nacional.

“La Unidad es el elemento fundamental e indispensable que nos permitirá superar el ventajismo y manipulación del Estado Venezolano para lograr la victoria que merece nuestro pueblo”, señala el acuerdo en cuestión, asumiendo como compromisos: conformar un comando único de campaña para la estrategia electoral, nacional, en las 87 circunscripciones electorales y en cada uno de los centros de votación. La estrategia y el mensaje de campaña se basarán en la necesidad de dar respuesta efectiva a la crisis social, económica y ética que caracterizan al actual régimen, a través del cambio urgente de gobierno y de modelo económico.

Asimismo, se promoverá la Unidad Superior, invocando un cambio en los sectores sociales, e incluyéndolos en los comandos de campaña, nacional y de circuitos. Se garantiza que no habrá política de revancha. Además, la estrategia unitaria ejercerá presión para demandar comicios sin presos políticos, exilados o perseguidos.

Se completa, este aparte, contemplando mecanismos de presión nacional e internacional para lograr observación electoral calificada. La defensa del voto será asumida en todos los circuitos. Finalmente, queda avalada la discusión y posterior difusión de un Acuerdo Nacional Para el Cambio.

De seguido, bajo el título “Así vamos a ejercer la mayoría en la nueva Asamblea Nacional, la Unidad Democrática expone el convenio de conformación y conducción de la fracción parlamentaria en el poder legislativo para el período 2016-2021.

“Tras la victoria electoral que nos convertirá en mayoría en la AN, trabajaremos incansablemente, más unidos que nunca, para conducir a nuestro pueblo al anhelado cambio que todos necesitamos”, cita el respectivo texto, para lo cual remite, también, a una serie de compromisos, encabezados por la conformación de una Fracción Unitaria integrada por todos los diputados electos de la coalición.

Garantizar la unidad en la composición de la nueva Junta Directiva del ente unicameral, producto del consenso en el seno de la fracción, constituye otra de las promesas de la Unidad Democrática, anunciando que los roles en dicho tren, así como la jefatura y subjefatura de la fracción, respetarán la alternabilidad de los partidos integrantes; de igual manera, habrá proporcionalidad en las Comisiones correspondientes.

El acuerdo se circunscribe a evidenciar la vocación democrática de la alianza, dirigida al rescate político, institucional, económico y social de Venezuela.
Completando los pronunciamientos, la Unidad Democrática presenta “Así vamos a poner la Asamblea Nacional al servicio del país”, un acuerdo para la construcción y ejecución de la Agenda del Cambio

Con este documento, se enfatiza la necesidad de la reconstrucción nacional y el rescate de los valores democráticos y del estado de Derecho, augurando la reconciliación entre los venezolanos. Para ello, se buscará que, desde la mayoría parlamentaria, la AN sea “la real alternativa para solucionar la crisis social, económica, ética, política e institucional”.

En el liderazgo de la Representación Nacional, se ejecutarán planes para solucionar la crisis que abarca desde el acceso a los alimentos y medicinas hasta la inseguridad y la convivencia, argumentando que si algún poder público intentara obstaculizar tal tarea, el Parlamento podrá “activar los mecanismos que la Constitución Nacional contempla (enmienda constitucional, reforma constitucional, referendo revocatorio o asamblea nacional constituyente)”.

Otras facultades bajo las cuales regirá la nueva AN serán el estricto apego a la Carta Magna para renovar a los integrantes del Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia; recobrar las labores fundamentales de “Legislar y Controlar la Gestión del Poder Ejecutivo”, desechando la práctica caprichosa de aprobar Leyes Habilitantes; muy por el contrario, elaborar instrumentos que contemplen la consulta con los sectores sociales afectados por las normativas que se elaboran. Además, la nueva Asamblea Nacional debatirá acuciosamente los acuerdos internacionales suscritos por Venezuela, principalmente, los vinculados con endeudamiento o que perjudiquen el patrimonio nacional; y se procederá a interpelar a los funcionarios gubernamentales y destituirlos, si fuere el caso, por vía del voto de censura.

Finalmente, la instauración del propuesto Acuerdo Nacional para el Cambio contempla iniciativas para elaborar leyes que permitan la liberación de los presos políticos, el regreso de los exiliados y el cese a la persecución política a través de una Ley General de Amnistía y Reconciliación Nacional; auspiciar “la producción de alimentos y medicinas, reivindicando el derecho a la propiedad privada y la libertad de trabajo, garantizando la seguridad jurídica para las inversiones, el respeto a la propiedad privada; medidas de emergencia para garantizar el abastecimiento de medicinas y alimentos; cesar las políticas oficiales de complicidad o acuerdo con bandas delictivas, además de reformar y fortalecer el Sistema de Justicia; regular el uso de los medios de comunicación del Estado para que funcionen al servicio de la libertad de expresión; vigorizar la descentralización política y administrativa; control sobre los mecanismos de cooperación internacional que han terminado convirtiéndose en una carga para el país; y retomar la autonomía del Banco Central de Venezuela.

Complementando las tres piezas confeccionadas por la Unidad Democrática, se propugna mantener candidaturas únicas para los procesos electorales sobre Gobernaciones, Consejos Legislativos, Alcaldías, Concejos Municipales y Presidencia de la República , corroborando que bajo el método de las primarias se escogerán los candidatos a los cargos ejecutivos y legislativos nominales, en tanto que distribución de las listas a los entes legislativos se acogerá al acuerdo político de los sectores de la alianza.

FIN.https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif