Colas en supermercados del sur de Valencia son permanentes

Foto el-carabobeno.com
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Cuando llega el momento de comprar comida, el consumidor se enfrenta a la incertidumbre de si habrá los productos que necesita en determinado establecimiento. Hacer colas al azar se ha vuelto la norma, refirió Evelyn Gutiérrez, reseña El carabobeño.

El comprador se metió en una cola de un automercado de Naguanagua solo porque vió una larga fila de personas. “Iba para mi trabajo pero me dije: Acá debe haber algo porque hay mucha gente”. Luego de dos horas en cola regresó a casa con las manos vacías. No llegó mercancía al local, confirmó el gerente del establecimiento.

La agonía se prolonga para conseguir alimentos. En la avenida Lisandro Alvarado, dos locales comerciales separados por escasos 15 metros estaban atestados de compradores, quienes permanecieron en fila para adquirir solo tres paquetes de pasta.

Claudia Quiñonez, ama de casa, consideró que el venezolano sufre demasiado para conseguir alimentos. “Las cosas no se encuentran por ninguna parte. Nos toca soportar las colas, tropezones y nos marcan como si fueramos animales”.

La ineficacia de las medidas gubernamentales para combatir el desabastecimiento es notoria para la mujer. “Las medidas solo han beneficiado a los del Gobierno, que todo lo tienen fácil. Nosotros los pobres somos los que sufrimos”.

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