Leonardo Fernández: Amor electorero

Leonardo Fernández: Amor electorero

thumbnailLeonardoFernandezAlgo a lo que nos tiene acostumbrado el PSUV, es a mostrar un libreto más conciliador, bondadoso y amplio en campañas electorales. En momentos ajenos a  los comicios, no vacilan en apretar las tuercas del autoritarismo y desprecio a los Derechos Humanos; las persecuciones a disidentes y periodistas son cotidianas, pero al momento de arrancar una contienda electoral, milagrosamente el amor se apodera del partido “revolucionario”. En campañas anteriores observamos a un Chávez vestido de azul y llamando a la conciliación, y con el amor como principal propulsor de su campaña.

Por otra parte, las medidas otorgadas a emblemáticos presos políticos como Ceballos y Baduel, no son producto de un cambio de visión que hiciera comprender al gobierno la injusticia de privar de libertad a los adversarios, sino de un cálculo político en un escenario de electoral. Nuevamente apuestan a la falta de memoria del venezolano para presentarse como magnánimos al devolver a sus hogares a hombres que ellos mismos sometieron a prisión.

Este intento de cambiar la imagen del gobierno no se circunscribe solo al tema de los presos políticos, es irónico ver a un partido con líderes homofóbicos como Pedro Carreño, hablar a favor de la diversidad sexual y rechazar la discriminación contra la comunidad LGBT, cuando en el discurso tradicional de la tolda roja, el irrespeto este grupo ha sido la regla.





No es casualidad que luego de 16 años donde la seguridad estuvo en segundo plano entre las prioridades del gobierno, ahora lancen la OLP (Operación de Liberación del Pueblo), para arrebatar a las bandas criminales territorios que controlan dentro del país. La OLP es una medida necesaria, pero que se ejecuta de manera aislada y no dentro de una política coordinada de seguridad que resuelva el problema de fondo. El hecho de liberar territorios dentro del país indica que el Estado, al menos por omisión, permitió que el crimen organizado se adueñara de espacios e impusiera su Ley. Ahora, con unas elecciones en puerta responden con esta acción aparentemente positiva pero insuficiente.

El gobierno espera que sus acciones recientes borren de la memoria de los ciudadanos la verdadera naturaleza de un régimen autoritario e incapaz. Es deber de los dirigentes recordar lo que durante 16 años ha sido el comportamiento de este régimen, y los venezolanos debemos tomar conciencia y no dejarnos persuadir por acciones que luego de pasado el escollo de diciembre van a ser revertidas.