En Bolivia ordenan captura de cuatro hijos de exdirigente deportivo en caso de corrupción

En Bolivia ordenan captura de cuatro hijos de exdirigente deportivo en caso de corrupción

Foto: Alberto Lozada / late.com.bo
Foto: Alberto Lozada / late.com.bo

La Fiscalía General boliviana libró órdenes de aprehensión contra cuatro hijos de Alberto Lozada, exsecretario ejecutivo de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), que se encuentra en prisión preventiva en el marco de una investigación judicial por corrupción.

AFP

Según el fiscal Ramiro Guerrero, se presume que los cuatro hijos de Lozada -quien manejaba los dineros de la FBF-  “recibieron cheques de la Federación Boliviana, desembolsos en sus cuentas personales y sumas de dinero tanto en dólares como en bolivianos (moneda local)”.





Los hijos de Lozada, entre ellos dos mujeres, “se encontrarían fuera del país”, de acuerdo a versiones de sus familiares, señaló Guerrero, razón por la que no se presentaron a citaciones de la justicia.

Estas acciones son el resultado del trabajo investigativo de una comisión de fiscales que la semana pasada allanó las oficinas de la FBF en Cochabamba, “donde colectó 20 cajas con documentación”, explicó Guerrero.

Lozada está preso en la peligrosa cárcel de Palmasola de Santa Cruz (este), junto al expresidente de la organización, Carlos Chávez, destituido el martes por un congreso extraordinario de la FBF. Otros dos directivos de la entidad también están detenidos en otras cárceles del interior.

Chávez, que se negaba a dimitir, fue mencionado en las investigaciones del escándalo de la FIFA como receptor de un soborno de 7,5 millones de dólares.

La acusación fiscal a los cuatro dirigentes es por “legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias, beneficios en razón del cargo, delitos tributarios y estafa con la agravante de víctimas múltiples”.

La Fiscalía investiga también el destino dado a la recaudación de un partido amistoso, disputado entre las selecciones de Bolivia y Brasil.

Parte de esos dineros supuestamente debía beneficiar a la familia de un joven que murió por una bengala en un partido oficial en febrero de 2013, por la Copa Libertadores, entre el boliviano San José y el brasileño Corinthians.