Transportistas aseguran que no tienen ni vigilancia ni grúas en el Puente sobre el Lago

Puente sobre el Lago
Foto archivo

Cruzar el Puente sobre el Lago de Maracaibo dejó de ser, para algunos usuarios, una “emoción tan grande que se te nubla la mente”, como reza la gaita Sentir Zuliano, de Los Cardenales del Éxito, reseñó Panorama.

Por Jesús A. Rivero

Para quienes a diario utilizan la estructura de acero y hormigón para comunicarse, entre las costas occidental y oriental del estado Zulia, llegar a accidentarse o colisionar en uno de los sentidos de circulación es una “verdadera tragedia que afecta tanto al dueño del carro como a quienes circulan a esa hora”, refiere Gustavo Adrián, directivo de la línea Ciudad Ojeda-Maracaibo.

La falta de grúas para remolque, auxilio inmediato o de vigilancia mientras permanecen varados, son algunas de las razones esgrimidas por el chofer que a diario cruza los casi 9 kilómetros de largo que conforman “El Coloso”.

“Al día podemos observar hasta dos choques o tres carros accidentados, a cualquier hora, si el inconveniente es en las llamadas ‘horas pico’ es mejor vacunarse con mucha paciencia porque la espera será larga”, advierte Gonzalo Miranda, de la ruta Cabimas-Maracaibo, también en la COL.
De eso conoce Gabriela Vílchez, una estudiante de Derecho de LUZ y usuaria del transporte público desde Ciudad Ojeda a Maracaibo: “En dos ocasiones el carrito en el que viajaba quedó varado, en ambos casos debimos esperar dos horas porque la grúa no llegó”.

En menos de 15 días dos accidentes en plena estructura colapsaron el paso: El pasado 13 de agosto, Mario Valbuena cayó a las aguas del estuario cuando su carro accidentado fue impactado por una gandola que empujó al ingeniero al vacío. El pasado lunes, dos vehículos se incendiaron luego de colisionar, lo que generó el cierre por más de cuatro horas en el sentido Maracaibo-Costa Oriental del Lago.

Para los seguidores de PANORAMA consultados en Facebook, la falta de vigilancia o coordinación durante los accidentes conlleva a mayor peligro: “Un día me quedé a las 7:30 de la noche, mi auto se accidentó y debido a la falta de iluminación un carro me llegó por detrás… ni sé como no se cayó al agua. Es un día a día, el peligro es constante”, refiere la usuaria Adriana Dushi Bon.

En el mejor de los casos, advierte Adrían, “los efectivos del Guardia Nacional prestan el apoyo mientras buscan una grúa particular. Puede tomar hasta tres horas. Antes había dos remolques en cada cabecera, ahora no se ve ninguna”.

Para Leonardo Castellano, nuevo director del Servicio Desconcentrado para la Administración de los peajes del Puente, “la agilidad en la respuesta depende de la complejidad de siniestro, en los casos recientes efectivos de la GNB actuaron de inmediato, pero si es un incendio, los bomberos deben esperar que se enfríen los autos para moverlos”.

Explicó que con la pronta puesta en marcha de los peajes “equiparemos de grúas ambas cabeceras y atender las fallas y quejas de los usuarios. La prudencia es vital para evitar incidentes”.