Joaquin Chaparro: ¿Cuándo se pondrán los pantalones en la MUD?

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El nuevo conflicto entre Venezuela y Colombia es inédito con relación a las escaramuzas anteriores. Obviamente, como fenómeno sociopolítico nuevo, genera opiniones disimiles a gran escala, no solo en ambos países, sino también a nivel global. Esa, es la intención del gobierno o sea, aparentar situaciones de conflictos con los vecinos, primero con Guyana y ahora con Colombia, con el fin de aparecer ante la comunidad internacional como una víctima de los grandes medios de comunicación o como unos perseguidos del Imperio Norteamericano para estropear nuestra economía. Luego de observar este fenómeno y recibir su impacto acá en el Zulia, al consultar especialistas y cruzar sus opiniones, estas son las primeras interpretaciones.

1) Se pretende crear, un impacto político en la opinión pública nacional e internacional, para generar un interés y un manejo propagandístico de tipo político estratégico para el gobierno nacional que puede calificarse de mucha holgura hasta este momento, porque estableció un problema del lado Colombiano, manipulando la situación de crisis económica nacional, responsabilizando a otros de ella, lo grave de esa acción, fue que el gobierno utilizó mediáticamente los procedimientos diplomáticos para esta maniobra, clásica de la anti política más baja conocida y repudiada por toda la sociedad colombiana.

2) Maduro toma posición de ventaja y poder, decretando el Estado de Excepción en el estado opositor del Táchira, concretamente en los municipios que son adversos al gobierno, lo cual evidencia, una táctica política de guerra sucia utilizada para enfrentar a la unidad, porque su objetivo principal es electoral en la ruta del 6-D para generar desmovilización de electores dentro de las filas de oposición en los estados fronterizos con incidencia nacional.

3) Busca reacción y repuesta de enfrentamiento con Colombia, para medir su fuerza política en el estado Táchira, cuyo gobernador está muy mal en los sondeos de opinión, además, mal visto por todos los sectores que allí hacen vida regional , por esa razón, utilizan el mecanismo del “escándalo” bajo una justificación de interés nacional para manipular la realización de las elecciones de diciembre, las cuales, si se lo permite la MUD y la sociedad civil, se van a efectuar en condiciones favorables para el gobierno, producto de un manejo fraudulento desde el CNE, ahora convertido en una especie de Ministerio Electoral.
4) Busca encubrir, asignándole un carácter de legitimación política y social al entramado  “de focos de corrupción militar en la zona”, que representa el verdadero responsable del contrabando dirigido por grandes mafias de un pequeño grupo de militares corruptos

5) Interviene indirectamente al gobernador Vielma Mora, gobernador del Táchira con la única finalidad de separarlo del escenario político local.

6) Pone en  Alerta Naranja al Zulia, especialmente a su gobernador Arias Cárdenas único activo revolucionario del juramento del Saman Guere, y coloca al mando real a los militares que están bajo la subordinación de Diosdado Cabello.

El gobierno nacional no reconoce el hecho  que desde la guajira, ya se han dado manifestaciones de repudio a un posible cierre de la frontera y han anunciado que de ocurrir, se prendería una “verdadera guerra”. Lo cierto, es que durante este fin de semana, en algunos barrios de Maracaibo Oeste (Las Lomitas, Marite, Chino Julio, Armando Reverón, Bajo Seco, entre otros más), la GNB saco de sus casas a más de 200 hermanos colombianos y fueron deportados hacia la raya en unidades de transporte de esa fuerza. Hay fotos y testigos.

Frente a esta serie de hechos bochornosos, repudiables por la opinión pública de ambos países, los dirigentes que tienen la conducción de la MUD, no han brindado una respuesta contundente, convincente que sea interpretada, digerida y asimilada por la sociedad civil, han aplicado la política del avestruz, es decir, solo se miran el ombligo, frente a tan trágica situación. En realidad, han expresado su opinión, pero han sido muy débiles, todo indica que no están, ni estarán a la altura del conflicto político, social y económico del país y esa es la verdadera tragedia, hasta ahora. Por eso, al lado del pueblo opositor en general, incluyendo a los Ni-NI, me pregunto: ¿Cuándo se pondrán los pantalones para enfrentar con sabiduría y contundencia a Maduro y sus artimañas?.

twitter: @joaquinchaparro