Ismael García: Justicia roja

thumbnailismaelgarciaSin lugar a dudas, todo este andamiaje de violaciones a los derechos humanos, de impunidad frente a los delitos, de desatinos legales y de la ausencia de un estado de derecho, se debe a la complicidad del poder judicial en todos y cada uno de sus estamentos, porque tanto el Tribunal Supremo de Justicia, el Ministerio Público y todos los órganos que deberían administrar justicia con equidad y de manera imparcial, actúan como brazos ejecutores del gobierno para cometer sus aberraciones en contra de todo aquel que piense distinto en este país, mientras vemos con estupor como la justicia se hace la ciega, la sorda y la muda, frente a graves hechos de corrupción y de delitos cometidos desde las altas esferas del gobierno.

Recientemente, hemos sido testigos como el poder judicial de Guatemala ha dado un ejemplo de equidad ante el mundo, al juzgar al Presidente de ese país, Otto Pérez Molina y a varios de sus más cercanos funcionarios por hechos de corrupción. Con una sentencia de cárcel, quedó muy claro que el poder judicial actúa de manera autónoma y no bajo el mandato e intereses políticos de un gobierno de turno, tal y como sucede en nuestro país, en donde la situación se ha invertido. Es decir, sí uno denuncia un hecho de corrupción o un delito, en seguida la justicia roja le da la vuelta “jurídica” para sacar de circulación al denunciante, desacreditarlo, sembrándole delitos falsos todo por amparar entre gran pillaje que se produce a diario desde el gobierno nacional.

Lamentablemente, la Falta de un Estado de Derecho, no sólo nos deja en un limbo jurídico, sino que afecta todas las instancias de poder y a todos los sectores. Estamos viviendo en un Estado forajido, guapo y apoyado que a través de las constantes violaciones de los derechos humanos y de interpretaciones erradas y a conveniencia del Derecho, se pagan y se dan el vuelto.

Tal es el caso de los juicios amañados que se le sigue a los presos políticos de este gobierno autócrata y hegemónico, y en el caso específico de Leopoldo López, los testigos buscados por el propio Ministerio Público, desligaron al líder de Voluntad Popular de cualquier acto terrorista o de incitación para delinquir, pero la Fiscal Luisa Ortega Díaz, manifestó que es culpable e instó a la Juez que lleva el caso a condenarlo, lo que sin lugar a dudas mantiene a todo el país a la expectativa porque una vez más la justicia venezolana está en tela de juicio, porque no puede haber otra decisión jurídica que declarar a Leopoldo López y a los jóvenes incluidos en este expediente, inocentes.

Señora Fiscal, Luisa Ortega, le digo que usted es una de las grandes responsables de toda esta tragedia de corrupción y de impunidad que se vive en Venezuela, porque usted incita a que las actuaciones de justicia en el país, satisfagan los intereses del PSUV y no a que las actuaciones de estos cuerpos sean apegadas a la ética y a la moral que demanda el país; además tiene conocimiento de muchos casos de corrupción y de narcotráfico, que por cierto, yo mismo le he llevado a su despacho en mi condición de Diputado a la Asamblea Nacional, con pruebas suficientes para abrir una investigación, pero usted nunca ha actuado, simplemente los ha engavetado, haciéndose cómplice de todas estas obscenidades que ponen en evidencia ante el mundo que en Venezuela tenemos una justicia roja aberrada y en mora con los venezolanos. No obstante, hoy le recuerdo dos de las graves denuncias que he consignado y usted se ha hecho la ciega frente a estos hechos gravísimos de corrupción y de narcotráfico. Jorge Giordani, ministro de Planificación de este gobierno por más de quince años, denunció que en tan sólo un año, altos funcionarios del gobierno se robaron más de 25 Mil Millones de Dólares, producto de negociaciones fraudulentas entre Cadivi y el Seniat, que eran para importar alimentos, medicinas, repuestos para vehículos y otros enseres. Asimismo, el narcotraficante Walid Makled, señaló a varios altos funcionarios de ser cómplices y cooperantes en sus andanzas con el narcotráfico en Venezuela, y tampoco hizo nada. Así que le ratifico señora Fiscal que la impunidad es un delito y que usted es una de las principales responsable en todo este desastre que estamos viviendo, porque aquí la corrupción se tragó todo este parapeto de revolución que solo ha servido para enriquecer y envilecer a una clase política, mientras el pueblo pasa por las calamidades más dantescas que se puedan conocer.

A Dios gracias y a la voluntad de esa inmensa mayoría de venezolanos que reclaman cambio y que están dispuestos a todos para lograr el reencauce histórico del país, a partir del 6 de diciembre con una nueva mayoría en la Asamblea Nacional, sin lugar a dudas le vamos a dar un parao a todos estos desmanes y abusos, con una nueva mayoría desde el parlamento, podremos elegir a los 16 nuevos magistrados del TSJ que ya están en mora, podremos escoger los dos nuevos rectores del CNE y así podremos depurar todas las aberraciones del gobierno. También podremos controlar al Estado en cada una de sus actuaciones y proteger al pueblo venezolano de tanto ensañamiento.

Esta es una lucha hay que darla hasta que recompongamos al país en un camino de entendimiento y de un mismo propósito, de todos los que creemos en un país distinto gobernado por gente buena, honesta y capaz. Con la fuerza de la unidad podremos vencer todos los barrotes de este gobierno autócrata y corrupto. Así como fueron descubiertas y desenmascaradas las tiranías de Pinochet, Hussein y Gadafi entre otros, que quisieron desencausar el curso de la historia y quedaron juzgados por la humanidad, así mismo Venezuela recuperará su norte frente al papel que le toca jugar ante el mundo, por eso sí logramos una mayoría parlamentaria el 6 de diciembre será de gran importancia, no sólo para poner freno a esta grave crisis política, económica, social y moral por la que atravesamos, sino que también pondremos freno a esta justicia roja, aberrada y parcializada.