La reportera que pateó a refugiados se enfrenta a cinco años de cárcel

 REUTERS/Marko Djurica
REUTERS/Marko Djurica

 

Petra László, la reportera que zancadilleó y golpeó a algunos refugiados mientras huían de la policía en Röszke, cerca de la frontera con Serbia, no solo ha sido despedida. Se ha convertido en diana de las críticas en las redes sociales y será denunciada por los partidos de la oposición de su país. Se puede enfrentar a hasta cinco años de prisión por incitación a la violencia, el máximo castigo por este delito. Por el momento ha decidido desaparecer, cuentan en Nemzeti 1 (N1tv), la televisión para la que trabajaba hasta el martes cuando, para muchos, László comenzó a personificar el maltrato de Europa contra los refugiados,  publica EL PAÍS.

Fotos Reuters

Varios partidos de la oposición en Hungría, como Együtt y la Coalición Democrática, han anunciado este miércoles su intención de denunciar a la operadora, según The Guardian. Le atribuyen un delito de incitación a la violencia, tras zancadillear y golpear a algunos refugiados mientras filmaba. Tras hacerse públicas las grabaciones, el ataque le costó a László el despido fulminante. Llevaba trabajando en la cadena tres meses y medio.

La empresa rescindió su contrato con un comunicado escueto, pasando casi de puntillas, sin dar el nombre de la trabajadora y sin pedir perdón por su comportamiento, el cual se consideró “inaceptable”. En declaraciones a EL PAÍS, el director de la cadena húngara, Szabolcs Kisberk, de 38 años, ha asegurado que el comportamiento de László “no se corresponde con los valores que representa la cadena, tanto a nivel humano, como profesional. Es inadmisible”.