Oswaldo Páez-Pumar: Estado de emergencia

thumbnailcolaboradores-190x1301El gobierno ha venido ampliando las zonas bajo estado de emergencia junto con los cierres de frontera. Como era de esperarse el tsj le imparte su aprobación ‘constitucional’. El cierre de la frontera puede ser complemento del estado de emergencia o viceversa. Lo cierto es que ya Táchira, Zulia y Apure están en esa situación. Falta Amazonas para completar la frontera con Colombia. La frontera con Brasil en Bolívar no está afectada, tampoco en Amazonas. En todo caso es una frontera muy lejana y poco poblada y la fan bolivariana carece de capacidad para hacer en la Piedra del Cocuy lo que hace en San Cristóbal o Paraguachón, al menos al mismo tiempo.

El estado de emergencia en el borde de la frontera se extenderá hacia el centro del país. El anuncio de que en las zonas fronterizas se venderá gasolina para ser pagada en dólares o pesos es la señal inequívoca de esa extensión, porque esa medida no es ninguna solución al problema que se dice combatir: el llamado contrabando de extracción. Es el reconocimiento de la incapacidad del gobierno para enfrentarlo y como la franja fronteriza donde están ubicadas las bombas de gasolina que venderán ésta en dólares o pesos no resuelve el problema, tendrán que hacerla cada vez más ancha. El gobierno irá ampliando cada vez más el estado de emergencia a medida que amplía la zona fronteriza, no para combatir el contrabando, sino para hacer de Venezuela otra Cuba, convertirla en isla, o sea aislarla.

Desde luego nada de esto resolverá el problema que ha llegado a alcanzar un nivel nunca visto. El estado se niega a recibir el dinero que imprime. Históricamente la desvalorización de la moneda en el mundo está llena de episodios de resistencia a recibirla, pero ella no registra lo que está ocurriendo en Venezuela, donde es el propio estado emitente y dentro de su propio territorio, quien no la acepta como moneda de pago. No se trata de un hecho insólito o inaudito, sino de algo más, revirtieron el bolívar a la ficha con la cual pagaban los hacendados a los peones de las haciendas para que compraran en sus bodegas y los peones no las quieren porque las bodegas están vacías.

El bolívar fuerte y el gobierno débil cuentan con el nuevo genio de la economía, que Dios le ha dado al mundo, quien nos explica que el dinero inorgánico no es obra del BCV, sino de Colombia que compra billetes de 100 bolívares por 250. Socorro, la emergencia es psiquiátrica, no económica. No hay tiempo que perder, ni siquiera en elecciones.