Ana Karina García: Sentencia de Libertad

thumbnailanakarinagarciaEscribir este artículo me ha costado como ningún otro, plasmar en papel lo vivido, la realidad, te hace entender que no hay posibilidad de cambio, que es una hoja de la historia escrita, la cual no podemos arrancar o borrar, sino que toca buscar escribir la siguiente, que cambie las consecuencias del hecho histórico anterior, para poder transformar la realidad .

Escuchar a un joven de 18 años decir que lo apuntaron en la cabeza para firmar un delación falsa, que cada vez que cierra los ojos tiene imágenes de sangre, muertes, tortura, prisión y opresión nos demuestra lo que el régimen ha echo con nuestra generación, como nos robaron el futuro, como nos robaron las sonrisas risueñas de juventud, con expectativas de progreso y proyectos de vida. En Venezuela nuestra generación, la juventud , hoy tiene sombras de de mentores, si como los de Harry Potter que nos roban el espíritu día a día a través de cada paso, es una lucha constante para afrontarnos y poder proteger nuestro espíritu de libertad.

La primera sensación al escuchar la sentencia de 5 jóvenes y Leopoldo López a 13 años, te arrebata el poco aliento que quedaba de esperanza después de un día de humillación, violencia, sabor a muerte y tensión, después de haber sentido tu vida pensada de un hilo. En general una Venezuela caracterizada por la esperanza y lo risueño, se pinto de luto, desesperanza, miedo, ¿Pero porque? La respuesta es que esa sentencia es un símbolo de opresión y de lo que hoy vivimos en nuestro día a día. A mi lado vi correr lágrimas de completos desconocidos que sintieron eso como una sentencia a su vida, gente que sintió que ya no había mas porque luchar, que esto se había acabado.

Pero allí fue donde me di cuenta que Leopoldo estaba claro de lo que venia, el día que en las cuatro paredes que hoy se han convertido en mi hogar, Voluntad Popular, nos invito como generación hacer historia, no nos invito simplemente hacer Politica, nos pregunto si estábamos dispuestos a transformar Venezuela. Aquel día nosotros ingenuamente no entendíamos lo que significaba aquel compromiso y como eso nos cambiaría la vida.

Hoy yo tengo 24 años y he aprendido lo que significa el sacrificio, pero a lo mejor yo mucho menos, que otros jóvenes de apenas con 18 años como Marcos Coello vivieron cosas que mas nunca borraran como cicatrices de vida.

Pues aquel día las palabras FUERZA y FE solo eran una frase cliché mas, hoy es una filosofía de vida, pero como les venia diciendo, aquella invitación de un hombre soñador, nos transformo la vida, pero el lo advirtió y como jóvenes lo tomamos a la ligera, esto termina el libertad, presos o muertos, y ¿por que?, el decía “ enfrentarse al mal, no es tarea fácil, nosotros nos apegamos a la constitución, nuestra estrategia es no violenta, pero el régimen no es como nosotros”, y así fue mientras nosotros nuestra única conspiración es querer un país de oportunidades para tener futuro, le gobierno conspiraba para acabar con los sueños de libertad.

Pero aquí estamos, después de tanto, comprendiendo a profundidad que Leopoldo, nuestros hermanos secuestrados por el régimen, la tristeza, la injusticia, el irrespeto a nuestra dignidad, solo se ira, con la salida de este régimen, para luego transformar el sistema.

Con esa reflexión entendí que la sentencia no podía quitarnos la motivación, sino más bien reforzar nuestro talante de libertad, llenarnos de FUERZA, AMOR, CONVICCIÓN, FE, TEMPLANZA y MOTIVACION para seguir luchando, no solo a los jóvenes que hoy hacemos cambio desde los espacios políticos, sino aquellos que hacen cambios en el día a día, en su entorno, en su vida.

Hay un llamado a esta GENERACIÓN y debemos estar a la altura de la historia, Leopoldo un hombre con sueños de libertad, con formación y una misión predeterminada, no confío y confía en otros, sino en los jóvenes, porque esta claro que los únicos que estamos dispuestos al cambio e innovación somos nosotros.

Por lo que mi mensaje hoy es para esta Generación de cambio a que no nos rindamos, a que no decidamos el plan b que es Maiquetia, quedémonos, luchemos y transformemos Venezuela, lo que será el cambio por un futuro de desarrollo, empleo, estabilidad, independencia, seguridad y oportunidades que en ningún otro lado tendremos, ni nos pertenecerá.