Pedro Vicente Castro Guillen: En defensa de los partidos

thumbnailpedrocastroCreo que el momento que estamos viviendo los venezolanos impone una defensa de los partidos democráticos, porque son los organismos sobre los que se sostiene la institucionalidad democrática.

¿Defenderlos de quién? De quienes de manera abierta o solapada siguen haciendo labor de zapa con su campaña antipartidos, de los que le hacen el juego al régimen como quinta columnas financiados por el oficialismo.

Estamos a menos de 90 días de unas elecciones que por la coyuntura han adquirido una importancia excepcional para el futuro del país y a la cual no podríamos asistir si no es por la recuperación de la senda electoral que logramos a partir de las elecciones del 2006 cuando los partidos lograron que la ciudadanía entendiera y reivindicara la lucha electoral después del gravísimo error cometido al abstenernos en las elecciones parlamentarias del 2005, donde dejamos la Asamblea al oficialismo.

Al margen de la discusión de si la vía electoral es la única y de si existen otras, lo central es que llegado a este punto la participación electoral sólo es posible a través de los partidos políticos, porque esta es por lo menos en apariencia una “democracia” de partidos.

No creo hasta ahora haber dicho nada nuevo, ni original. Pero el fondo del asunto es que a luz de lo que es posible esperar en el próximo futuro con el desarrollo y profundización de la crisis económica, política, social y cultural del país, es que no es posible arbitrar una salida de esta situación sin que el conjunto de la población que quiere un cambio se cohesione alrededor de los partidos, porque alcanzar soluciones negociadas o no (no negociadas porque es posible un escenario de caos generalizado) se necesita a esos colectivos sociales llamados partidos políticos. Buscar alternativas fuera de los partidos políticos es volvernos a arrojar a los brazos de demagogos irresponsables o entregarnos de nuevo en los brazos del autoritarismo militar, que es lo que nos ha traído a tan trágica situación.

No es por ello nada raro que quienes truenan contra los partidos les es difícil ocultar que muy a flor de piel lo que ofrecen son soluciones personalistas, desde el lugar de los que si entienden a la ciudadanía y están en mejores condiciones que los partidos de arbitrar los remedios que la situación requiere. Por más que intenten disimular con sus análisis de lo actualmente vivido rápidamente se les nota que su intención es proveer al oficialismo de la misma coartada anti partido con la que desde hace 17 años bombardean a la opinión pública.

Lo que está porvenir y que tiene como umbral temporal el 6D es muy duro plagado de riesgos más allá y más acá de nuestra convicción en la victoria electoral opositora. Sólo los partidos políticos están en capacidad para enfrentar estas circunstancias porque la población sabe que sin partidos toda la política frente al régimen es poco menos que un salto al vacío y  porque han logrado una legitimidad internacional de la que antes carecíamos y sobre todo y fundamentalmente porque a la hora de llegar acuerdos e implementar soluciones son los organismos colectivos de representación popular en quienes recae esa responsabilidad. En cualquier escenario desde el muy bueno al muy malo que usted pueda imaginar sobre el desenlace de los próximos eventos los partidos políticos democráticos tendrán un rol primordial.

                                   Pedro Vicente Castro Guillen                         @pedrovcastrog