Alcalde italiano niega uso del campo de fútbol a un equipo de refugiados

Refugiados en la frontera de Serbia con Hungría entre Horgos y Roszke hoy, 15 de septiembre de 2015. Las fuerzas de seguridad húngaras han detenido a 16 refugiados al entrar en vigor la pasada medianoche la nueva legislación que impone penas de cárcel a quien cruce la frontera ilegalmente. Hungría selló ayer su frontera a los refugiados y sólo tramitará peticiones de asilo a ciudadanos de zonas de conflicto con documentación en los puntos de entrada oficiales, mientras que desde hoy se aplica una draconiana legislación que establece penas de tres años de cárcel por entrar de forma ilegal. EFE/Andrej Cukic
Refugiados en la frontera de Serbia con Hungría entre Horgos y Roszke hoy, 15 de septiembre de 2015. Las fuerzas de seguridad húngaras han detenido a 16 refugiados al entrar en vigor la pasada medianoche la nueva legislación que impone penas de cárcel a quien cruce la frontera ilegalmente. Hungría selló ayer su frontera a los refugiados y sólo tramitará peticiones de asilo a ciudadanos de zonas de conflicto con documentación en los puntos de entrada oficiales, mientras que desde hoy se aplica una draconiana legislación que establece penas de tres años de cárcel por entrar de forma ilegal. EFE/Andrej Cukic

El alcalde de Mortara (norte de Italia), Marco Facchinotti, negó el uso del campo de fútbol municipal a un equipo de refugiados que entrenaba de forma gratuita, por considerar que es injusto que “unos jueguen gratis y otros pagando”. EFE

Fuentes del Ayuntamiento confirmaron hoy a Efe que el alcalde, del partido de tintes xenófobos Liga Norte, entiende que “no es razonable” que haya clubes de aficionados que pagan por entrenarse y los refugiados, en cambio, lo hagan gratis gracias a la solidaridad de una asociación.

El equipo, que solo realizó una primera preparación y no ha podido volver a entrenar, estaba formado por aficionados refugiados que entrenaban dos veces a la semana un par de horas gracias a un entendimiento con la Asociación Faber, que llegó a un acuerdo verbal con la empresa gestora del campo, Mortara Calcio.

Sin embargo, el alcalde criticó que “la empresa gestora no puede administrar el campo como si fuese suyo”, porque es una instalación municipal.

La gestora aceptó las condiciones del Ayuntamiento e informó de que no permitirá que los refugiados entrenen sin pagar las cuotas, publicaron los medios locales, que recogieron que la empresa incidió en que no había un compromiso firmado, sino solo un acuerdo verbal.

En una rueda de prensa, el alcalde defendió que “unos no pueden jugar gratis y otros pagando” y afirmó que “hay padres que pagan para que sus hijos jueguen y es una enorme falta de respeto hacia las familias que hacen un sacrificio económico para que sus hijos hagan actividades deportivas”.

El alcalde del municipio, de 15.000 habitantes, afirmó que “los clandestinos que viven en las estructuras de Mortara ya juegan en las calles” y reiteró que “en el campo deportivo municipal, no”.