Manuel Corao: Puente roto y solidaridad Papal

thumbnailmanuelcoraoJun2015Al leer la crónica realizada en el  vuelo a Washington D.C. del Papa Francisco relacionado  con  el desconocimiento de la violenta detención de quienes protestaron a escasos metros  de su santidad por la transgresión de los

derechos , las liberaciones conculcadas en Cuba, y los presos políticos; siento estar ante un prelado para quien no todos los seres en La Habana fueron  iguales ante sus ojos,
 aunque si para los de Dios.
Que suerte tuvo la pequeña Sofía quien estando tan distante de la caravana, el sumo Pontífice haciendo gala de una buena vista la avizoró produciéndose el enternecedor encuentro que todos enaltecemos.
 Nos congratulamos por  haber llegado a sus manos el  mensaje implícito  sobre la reforma migratoria integral en las líneas entregadas por la angelito  hispana.
Mas de medio siglo  de padecimientos sufre la  América Latina por la indebida intromisión de Fidel Castro en la conducción de los países que abrazaron la democracia en la década de los sesenta del siglo pasado.
Los muertos que  ocasiono el barbudo   mantienen hoy por hoy sus almas   penando   y  aun se preguntan por qué les quitaron la vida cuando solo venían de comprar leche para  sus hijos cuando un carro bomba los hizo volar en pedazos.
Recuerdo con aflicción los soldados y campesinos asesinados  en  cerro  Bachiller  al invadir armados cubanos el territorio venezolano. Los caribeños  fueron rechazados obligándolos a tomar las corrientes marinas que los trajeron dejando tras su caprichosa incursión desolación  .
Miles  de  muertos, discapacitados y desaparecidos  ha sido el tenebroso palmarés de la revolución comunista en Latinoamérica.
En ninguna de mis manifestaciones me refiero a la política interna cubana  por cuanto soy respetuoso  del dolor que  enluta a los oriundos de la isla. Cuando ese pesar se lleva sin consuelo  es a ellos y solo ellos a quienes les corresponde opinar sobre el padecimiento y destino de su patria.
Convivir por  años al lado del exilio  me dan razones para entender su frustración y la angustia que los embarga al ver fracasadas las  esperanzas por un cambio político y social  en paz luego de observar el alegre y nada protocolar encuentro entre Castro, el larguirucho, y el arzobispo de Roma.
El diocesano sabia como el mundo también, que la disidencia  cubana esperaba con optimismo reunirse con el. Su presencia en el arrecife seria   muralla de contención ante las torturas y el sometimiento indebido  del cual son objeto  por el solo hecho de oponerse  a las autoridades encumbradas sobre las armas.
Se trata de concertación democrática  no de mas fracasada revolución.
En Cuba aconteció otra historia diferente en la visita  de Benedicto XVI y  Juan Pablo II.  El  patriarca antecesor  le dio al vetusto parlanchín el trato igualitario a cualquier ciudadano  que  solicitase verlo cuando ya no era el jefe de estado.
Parece que el argentino  hijo de inmigrantes  italianos Jorge Mario Bergoglio  omitió por razones diplomáticas a los opositores mambíes  ya que sin excusa aparente  así aconteció  de palabra y hecho. Reunirse en especulativa   antigua camaradería apunta hacia un revanchismo complaciente del ex mandatario.
Conversar con los disconformes le hubiese traído mas beneficios que reproches al austral . Por qué lo hizo, se preguntan muchos.
Borgoglio no tendió caminos por la reconciliación en  territorio caribeño en su  reconducir  hacia la democracia como fue condicionado públicamente el régimen por  Obama. Mas bien parece haber dañado   los  puentes  existentes.
Sin embargo dándole el derecho a la duda, bien pudiéramos pensar que el mayor de los Castro le pidió confesarse, entonces nos requerimos luego de la absolución dada si fuese ese el caso, cuál fue la penitencia impuesta.
La gira por Los Estados Unidos de América tiene otra óptica mostrada;  la consistente  solidaridad con el necesitado y un llamado al amor entre hermanos por igual. No destacó con especialidad alguna a las autoridades. A Republicanos y Demócratas les dio la justa posición que corresponde a quienes participan y activan la disidencia, y valoró el entendimiento.
Sin duda alguna haber definido en el pleno del Congreso de la Unión  ser inmigrante le dio el giro de la verdadera aspiración de acontecidos  hispano parlantes  magistralmente  expuesto  en  pocas      palabras  sin menospreciar  individualidades  o grupos algunos.
Se identificó como el valorador  de vías  para la convivencia y el diálogo que permitan superar las diferencias.
Toda Norteamérica , católicos o no,  reconocen  su misión evangelizadora . Sin duda  Cuba y América Latina aun requieren de nuestras oraciones y lucha.