Cauchero fue ultimado a balazos tras llevarle dinero a su hijo

Cauchero fue ultimado a balazos tras llevarle dinero a su hijo

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Jesús Rodríguez quedó boca abajo, y sin zapatos, sobre una acera Foto: José Barrios

Jesús Alberto Rodríguez Reyes, de 26 años, cayó fulminado al ser tiroteado en la cabeza, a eso de las 9:00 de la noche del pasado jueves, en el estacionamiento de Tronconal V.

El cauchero Jesús Alberto Rodríguez Reyes, de 26 años, fue asesinado, a eso de las 9:00 pm del pasado jueves, en el estacionamiento del sector 7 de la urbanización Tronconal V, en Barcelona.

El cuerpo del joven, con cuatro heridas de bala en la cabeza, quedó boca abajo y sin zapatos, sobre una acera, en las cercanías de la Unidad Educativa Luis Razetti.

Al sitio llegaron funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), quienes levantaron el cadáver y lo ingresaron a las 10:10 pm en el anfiteatro forense del hospital Razetti de la ciudad capital.

Versiones

Un vocero policial manifestó que adelantan pesquisas para conocer el móvil del crimen, así como las identidades de los homicidas para capturarlos.

Según relataron varios vecinos, que se abstuvieron de identificarse, el joven iba de parrillero en una motocicleta.
“El conductor de la moto se percató de que ambos eran seguidos por los ocupantes de un carro. Él le dijo al parrillero que corriera, pero los tipos dispararon y lo mataron”.

Los habitantes dijeron que el chofer de la moto salió ileso del atentado, y se retiró del lugar.

Otra versión dieron la educadora Yohanny Rodríguez y el vendedor Luis Núñez, hermana y cuñado de Jesús Alberto Rodríguez, respectivamente.

Contaron que Jesús salió a las 6:30 pm del jueves de su domicilio, ubicado en la calle San Juan del barrio El Paraíso de Puerto La Cruz, para llevarle dinero a su hijo de 7 años, quien vive en Boyacá.

Yohanny apuntó que, poco después, su hermano fue a ver a unos amigos que residen en Tronconal V. “Estaba con un par de muchachos cuando dos hombres se bajaron de un automóvil pequeño. Los acompañantes de Jesús corrieron.

Él se quedó ahí porque no tenía problemas con nadie, pero lo asesinaron”.

Rodríguez aspira a que se haga justicia por la muerte de Jesús, quien laboraba en dos caucheras, en Sotillo. Antes trabajó en la floristería de su tía Marvelis Rodríguez, en el sector Tronconal III.

 

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