Oswaldo Páez-Pumar: Granada

thumbnailcolaboradores-190x1301No voy a referirme a Agustín Lara,

ni tampoco a esa fruta cuyos granos

son ambrosía para los humanos,

ni a la bella ciudad que lo inspirara.

 

Me refiero a esa bola que estalla

esparciendo la muerte por doquier

cuyo uso estuviera hasta ayer

limitado a los campos de batalla,

 

pero que en nuestra patria cada día

estallan por doquier y a porfía;

y a los directores de la empresa

 

que tiene el monopolio de las armas

lo que ocurre, se ve, no les alarma.

¿Será conversación de sobremesa?