Una sola patóloga forense para la tercera ciudad más violenta de Venezuela

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Más de 20 mil 500 autopsias se han realizado en la morgue del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de Ciudad Guayana. Niños, adolescentes, hombres y mujeres han pasado por las manos de una mujer que desde hace 27 años es la patóloga forense de la institución. A su cargo tiene los estados Bolívar y Delta Amacuro.

Correo del Caroní.

Marlene Ernestina López Amaya de Castro es la encargada de realizar cada una de las autopsias. Más de seis cuerpos entran a diario en la morgue y por cada uno tarda aproximadamente dos horas. Dependiendo la complejidad del caso se lleva un poco más.

Actualmente tiene 67 años, y se mantiene a la espera de su jubilación. Admite que solo tiene de vacaciones una semana, “me apoya el doctor José Guzmán, se traslada desde Maturín, estado Monagas, para acá. Se le apoya con toda la logística”.

“Sé cuando entro a la oficina, pero no sé a qué hora saldré, todo depende de lo que se presente en la institución. No hay horarios en esta profesión”, explica. Trabaja de lunes a lunes.

Es graduada de Médico Cirujano en la Universidad del Zulia (LUZ) en 1977. Para 1985 ya había culminado un postgrado como patóloga y dos años después obtiene el título de Patólogo Forense.

Déficit 

Familiares de las personas fallecidas viven un calvario tras la muerte de sus allegados. En varias ocasiones han denunciado el retraso en la entrega de los cadáveres, lo que implica días de permanecer afuera de la sede del Cicpc.

“Ya se tiene el papel de Fiscalía que autoriza la entrega del cuerpo pero la morgue está llena y toca esperar”, es parte de lo que comentan afuera los familiares sujetando el papel que para ellos será la salida de los cuerpos.

Cada cadáver que entra en la morgue del Cicpc debe pasar por trámites por Fiscalía, ya sea en casos de personas que mueren de manera súbita, inesperada, o violenta.

“Es duro. Será cuestión de suerte, algunos comentan que los cuerpos se los han entregado rápido pero otros debemos esperar hasta tres días después de que matan al familiar de uno. Es un calvario, porque uno quiere es darle sepultura para que descansen en paz. Pero bueno es preferible que estén aquí, que en Chirica”, comentan algunos afectados.

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