Altas y bajas de energía dejan pérdidas en los negocios del Táchira

(foto/Tulia Buriticá)
(foto/Tulia Buriticá)

Industriales advierten que las fallas de electricidad también generan un problema social, porque no pueden vender los alimentos, al no garantizar que no afectarán la salud pública, según lo reseña lanacionweb.com

Piden mantenimiento y generación de energía para evitar daños, tanto en la economía regional como en la familiar, que no dispone de equipos suficientes para protegerlos

Continúan los apagones en la entidad, sobre todo en la capital tachirense, donde tanto empresarios como la ciudadanía en general están preocupados porque, aunque no todos poseen protectores, hay quienes los tienen y han experimentado lo qué es el daño a los equipos y las dudas sobre la calidad del producto que se ha quedado sin refrigeración, para ofrecerlo a la población.

Cuando se trata de las fallas en la energía eléctrica, quienes han tenido experiencias de daños y pérdidas económicas en general lamentan la situación y hacen propuestas, pero tampoco faltan quienes tienen equipos de protección óptimos y hasta ahora no han resentido las fallas por falta de producción.

En una visita a algunas panaderías, carnicerías, fábricas de embutidos y de hielo, y heladerías, para conocer los efectos de esas fallas en el sector productivo, el principal problema son las altas y bajas, es decir, el apagón como tal. Por ejemplo, en una carnicería grande de la ciudad un vendedor señaló: “hasta ahora no hemos escuchado hablar de que se ha dañado la carne por el problema de la luz, porque tenemos planta; pero, eso sí, se ha ido un viaje de veces”.

Algunos entrevistados omiten los nombres o no dan información, argumentando que dudan del sistema político nacional.
El responsable de otra carnicería coincidió con la expendedora, pero informó que “desde que empezaron los apagones, desde hace como dos meses para acá, se nos ha dañado una computadora y un molino para queso. Hay días que no se va, a veces se va tres veces al día por varios minutos, pero el problema es cuando de repente se va y enseguida llega. Nosotros tenemos planta y no se nos ha dañado nada de comida”, -dijo-, haciendo un “llamado a Cadela (Corpoelec), para que vea qué es lo que pasa con eso”-.

Los “golpes” de luz sobrepasan los reguladores
En una fábrica de embutidos de la ciudad manifestaron que tienen dificultades con la producción por los daños que han sufrido los equipos de refrigeración. “Aunque el problema no es que se dañen, sino que no hay repuestos, hay que hacer malabares para poner a funcionar todo esto. Anoche se apagó una cava y no conseguimos repuestos, se nos han dañado las válvulas de aceite y una serie de componentes que tienen los equipos de refrigeración” -expresó un directivo-.

Por ahora -explicó-, como tienen varias cavas, los productos mantienen la temperatura porque se pasan de una cava a otra, lo que temen es que “si sigue así, imagine cómo vamos a quedar cuando se empiece a dañar la segunda y la tercera, porque uno puede quedarse sin frío, pero un negocio de estos depende del frío, las carnes y todo”.

En otra industria comentaron que se les han dañado equipos de refrigeración y máquinas, como molinos, pero según el técnico electricista William Camacho, “es porque los ‘golpes’ de energía sobrepasan hasta los reguladores. No es una corriente real, de 110 voltios llega a 95 y 98 voltios, la de 220 llega a 195, muy por debajo del rango que debe ser el estándar de la electricidad. Al ocurrir eso, los equipos también trabajan con una electricidad que no es la que necesitan y se afecta el funcionamiento de los equipos”.

Sobre la recurrencia, coinciden en que “es una constante, eso no es de ahorita, aquí cada rato se va la luz. Lo de ahorita es porque está sucediendo generalizado, pero aquí es frecuente desde hace dos o tres años para acá. Por ejemplo, a veces todos los mediodía se va; claro, tenemos planta eléctrica, que se obligó a colocarla cuando hubo los racionamientos de luz, pero la planta eléctrica no abarca todos los equipos en funcionamiento, entonces hay que paralizar la fábrica, porque hay máquinas de muy alto consumo”.

Agregan que “los problemas con los equipos son de dos años para acá, por esos ‘golpes’ de electricidad, de repente viene como un latigazo de corriente que sobrepasa la protección y tenemos pérdidas millonarias por el impacto que generan esas fallas”.

Un problema de seguridad alimentaria

En los establecimientos señalados enfocan los efectos hacia la seguridad alimentaria. El dueño de una panadería preguntó: “¿usted cree que voy a vender ese producto sin refrigeración, no hay confianza de vender al otro día a los clientes, en que no se va a provocar intoxicación alimentaria; lo tengo que botar, entonces lo que está en peligro es la seguridad alimentaria y pública. La cuestión es muy compleja, no es solamente el daño económico a los dueños de los negocios, es la responsabilidad social la que se expone y los derechos de los consumidores, que tampoco son respetados”.

—Es muy cierto, porque en un mercado se daña la nevera que tiene pollo, un producto muy delicado, hablan de la salmonella, y si se le daña no se arriesga a tener pérdidas y no lo bota, lo mete en agua con cloro y lo saca a vender. Ellos no tienen recursos, no tienen un seguro.

Insisten en que “la situación es mucho más compleja, nosotros tenemos laboratorios, otros no, y botar la comida no es fácil y menos en estos tiempo de crisis; de allí que se generan pérdidas económicas a todos los agentes económicos y pérdidas sociales también, de respeto por los derechos de los consumidores”.

Un seguro y una discusión
Los empresarios cuestionan la situación y se preguntan quién se responsabiliza por los daños provocados a los agentes económicos, dónde está el seguro para cubrirlos. “Corpoelec, seguro que tiene seguros, pero los consumidores no los conocen. Aquí antes Cadela tenía una póliza de responsabilidad y si se quemaba un equipo y usted demostraba que un ‘golpe’ de corriente pasó el transformador, su regulador, su ‘brequera’, y le quemó el equipo, la compañía pagaba esos daños; eso sucedía antes, ahora no hay dolientes, ya ni siquiera hay el departamento de Reclamos; si usted va, se burlan de usted”.

Además de proponer “hacer valer los derechos”, los comerciantes proponen que la situación sea discutida, “para que Corpoelec se responsabilice, porque las eléctricas de todo el mundo tienen seguros especiales, cumplen con las reglas internacionales. Es obligatorio que se implementen las normas internacionales, porque están cobrando por un servicio”.

“Cuando se habla de defender los derechos de los consumidores, estamos hablando del mundo de los consumidores, los propietarios, la empresa privada tiene que cumplir, pero el Gobierno tiene que dar el ejemplo, el ejemplo viene de arriba siempre. Debe haber una mesa de diálogo entre las Cámara de Comercio y Cadela; pero usted cree que eso puede suceder en este país, de que vaya alguien a dar la cara por las empresas del Estado, las cuales cobran su servicio”.

Los productores afectados por los apagones también proponen mantenimiento a la cadena de generación para evitar que siga fallando la energía eléctrica.

Mientras tanto, quienes requieren la electricidad para producir proponen que Corpoelec invierta más en generación de electricidad. “Uno entiende que es el verano, pero en otros años esto no pasaba”, dijo Eudes Briceño, en una fábrica de hielo, mientras le enseñaba al cliente por qué no se lo podía vender, estaba flojo.

“Estamos produciendo a un veinticinco por ciento, trabajamos las veinticuatro horas y varias noches se nos va el servicio eléctrico y no podemos producir, llevamos pérdidas por el orden de los 700 mil bolívares, la situación viene de hace quince días, pero a raíz de esto tengo dos máquinas paradas porque no da el voltaje; nos la están quitando en las noches, hace tres días nos la quitaron de siete de la noche a seis de la mañana”.

Advirtió el ejecutivo que en el sector la situación es similar y la calificó de preocupante, porque si continúa no podrán abastecer de hielo a las polleras, que sin ese producto no pueden trabajar. “Si nos paralizamos, ellos también se paralizan, porque es una cadena”.

No todos resultan tan afectados. Luis Leal, en una heladería así lo dijo, y explicó que tienen la planta y cubren las fallas. “No hemos tenido pérdida, ni daños de equipos, porque inmediatamente la planta se activa y pone todo a funcionar. Para qué voy a decir mentiras, claro, cuando se va es la incomodidad, pero… se está yendo casi todos los días, desde hace varios días”.

Se pueden demandar los daños por apagones

De acuerdo con la Ley Orgánica del Servicio Eléctrico, los usuarios pueden demandar los daños que se generen por las fallas de energía en el país a la empresa de distribución de energía eléctrica.

Asimismo, establece la compensación por “los daños causados a sus usuarios como consecuencia de fallas en el suministro de energía eléctrica o mala calidad del mismo”.

Entre otras obligaciones que establece ese dispositivo legal, en el artículo 36, están:

—Prestar el servicio de manera continua, eficiente, no discriminatoria y dentro de los parámetros de calidad y atención a los usuarios, de acuerdo a esta Ley y a la normativa que, a ese efecto, dicte la Comisión Nacional de Energía Eléctrica
—Compensar los daños causados a sus usuarios como consecuencia de fallas en el suministro de energía eléctrica o mala calidad del mismo, de conformidad con esta ley y su reglamento.

—Recaudar las contribuciones especiales anuales de los usuarios del servicio eléctrico contempladas en esta ley.
—Someterse al régimen de sanciones establecido en esta ley.