Crisis y escasez devolvieron los carros viejos a las calles

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Comprarse un carro es el anhelo de cualquiera que trabaje y requiera trasladarse sin tanta complicación de un sitio a otro, publica El Tiempo.

En años pasados, se podía adquirir un vehículo de agencia de acuerdo con las posibilidades económicas de cada quien. Los usados también eran una buena opción y sobre todo, más factibles para los bolsillos más austeros.

Ese panorama cambió y en la actualidad hacerse de un automóvil nuevo se ha vuelto imposible para la mayoría de los venezolanos. Aquellos que lo logran es porque poseen una posición económica muy elevada o tienen “palanca” para conseguirlo, pues no hay en el mercado.

Por esta razón, quienes tenían un carrito viejo guardado o parado por falta de algún repuesto, no lo están pensando dos veces y han decidido ponerlo a circular.

En los últimos meses en las calles de El Tigre, aparte de los “catanares” que normalmente se usan para cubrir la ruta de transporte vecinal, se han visto andar con más frecuencia a choferes particulares en automotores de los años 60, 70 y 80.

Reliquias de moda
El técnico en mecánica, Rafael Medina, compró un Dodge Dart 74 en el año 2010. En ese momento pagó Bs 13 mil.
“Lo compré y como tenía carro asignado de la empresa no le paré. Dos años después, cuando vi que no podía comprarme un carro más nuevo y todo estaba subiendo, empecé a repararlo”.

Desde 2012, Medina le ha invertido en total Bs 50 mil. Le hizo el motor, la caja, lo pintó, le compró cauchos, batería y le modificó algunas partes. Ahora anda en su vehículo por el cual le han ofrecido hasta Bs 1.500.