Haitianos visitan cementerios en el día vudú de los muertos

Un creyente del vudú participa en un ritual con el que se rinde homenaje al Barón Samdi y a la familia de espíritus Gede durante una celebración por el Día de Muertos (AP Foto/Ricardo Arduengo)
Un creyente del vudú participa en un ritual con el que se rinde homenaje al Barón Samdi y a la familia de espíritus Gede durante una celebración por el Día de Muertos (AP Foto/Ricardo Arduengo)

Numerosas personas acudieron el domingo a los cementerios en Haití con velas de cera de abeja, ofrendas de alimentos y botellas de ron mezclado con chiles picantes para celebrar como cada año la festividad vudú del Día de Muertos.

Por DAVID McFADDEN, Associated Press

En el extenso cementerio nacional de Puerto Príncipe, sacerdotes y sacerdotisas del vudú se reunieron alrededor de un monumento ennegrecido que se cree es la tumba más antigua.

En el lugar, encendieron velas y pequeñas fogatas mientras evocaban el espíritu del Barón Samedi, el guardián de los muertos, al que típicamente se describe como un ser con sombrero de copa oscuro y cara de calavera blanca.

Algunos tomaron buches del ron picante y lo rociaron sobre la cruz de la tumba. Como si estuviera en trance, un hombre joven envuelto en una sábana con estampado de cachemira masticaba pequeños fragmentos de vidrio de una botella rota. Sin embargo, los espectadores que se movieron apresuradamente entre las tumbas para verlo mejor no le creyeron y le gritaron “¡ratero!” mientras el hombre escupía sangre.

Minutos después, la multitud subida en las tumbas mostró su respeto a una sacerdotisa que llevaba un pañuelo púrpura alrededor de la cabeza mientras bailaba como si le dieran convulsiones y emitía un lamento cortante.

Otros haitianos se reunieron entre las tumbas para recordar en silencio a sus parientes fallecidos y pedir a los espíritus que los guíen o les concedan favores.

Los comerciantes que se instalaron en los cementerios tuvieron una buena jornada porque vendieron retratos de santos católicos además de velas, ron y rosarios.

El vudú, o voudou como lo escriben los haitianos, se desarrolló en el siglo XVII cuando los colonos llevaron a Haití esclavos procedentes del oeste de África.

Los esclavos, a los que se obligó a practicar el catolicismo, adoptaron a los santos que coincidían con personajes de las religiones africanas.

El vudú fue autorizado como religión oficial en 2003 y es practicado ampliamente en el país, que tiene 10 millones de habitantes. AP