Ricardo Fermín: Revolución cínica

thumbnailcolaboradores-190x1301Cuando hablamos de la revolución bolivariana y la oposición es muy fácil enterarse de los acontecimientos políticos porque los venezolanos suelen estar más pendiente de la política que de la economía del país.

Es importante destacar que el mal llamado “Análisis político” que hace el venezolano de a pie, no ve más allá o profundiza las estrategias que lleva a cabo este régimen en materia comunicacional.

Según la RAE el concepto de CINICO:

“Se aplica a la persona que miente o comete actos vergonzosos con descaro, sin
ocultarse ni sentir vergüenza”.

Por eso debemos siempre escuchar, analizar cada actuación y discurso de cualquier vocero del gobierno, ya que levantan matrices de opiniones, al mismo tiempo se produce un efecto espejo o una descripción directa de sus ambiciones negativas y se la implantan a la oposición.

Cuando se empezó a utilizar la palabra “Fascista”, se vivía el comienzo de la crisis de gobernabilidad en el país

El fascismo es: “Movimiento político y social de carácter nacionalista, totalitario y militarista.”

Todos estos sustantivos aunque no son negativos en su totalidad, describen de cabo a rabo la doctrina política que está en el poder de Venezuela y para culminar de describir la fuerza de esta palabra: ES NECESARIO ESTAR EN EL PODER.

Entonces es la oposición fascista o es el régimen describiéndose y sepultando sus aspectos negativos en sus adversario.
Este régimen habla todos los días de una “Guerra Económica” como lo dije antes. El venezolano nunca se ha interesado por esta rama de las ciencias sociales. ¿Existe de verdad una guerra económica?

Pues no, ¡no existe! Lo que si hay es un control extremo de la producción en los productos de primera necesidad en Venezuela. Si existen empresas de maletines que traen comida podrida del extranjero, con aprobación del estado. Si tenemos cantidades incontables de hectáreas a nivel nacional que se encontraban productivas hasta que este gobierno las expropio.

Es evidente que la “Guerra económica” que vive el país, no es culpa de los empresarios ni el venezolano, el único que le tiene la guerra montada a los venezolanos es el régimen, al acabar el aparato productivo del país, al desmotivar al productor. Dejando tu alacena sin comida, acabando con tu sueldo y haciendo pelear, sudar y terminar con dolores en los pies para poder comprar un poco de comida para tu casa o todo esto y más por un paquete de pañales para el bebe de la casa.

Por estas y otras más razones está más que claro, el discurso que manejan los voceros del oficialismo es totalmente descriptivo. A sabiendas que solo ellos tienen la facultad y poder de intervenir en esos aspectos económicos y políticos.

Por eso la oposición está convencida que la gente se dio cuenta todo lo que ellos dicen es mentira. Lo que critican es la Venezuela que algún día existió y ahora muchos extrañan.

En cuanto a los jóvenes que no recuerdan ese país, quieren una Venezuela de futuro, oportunidades, progreso y esperanza. Que la solución sus derechos fundamentales no esté fuera del país, sino cada vez más en lo profundo de Venezuela.

Ojala en Venezuela muy pronto se respire un aire de Esperanza y Futuro.