Alicia De La Rosa: La felicidad en Venezuela pérdida porque las neveras están vacías

thumbnailcolaboradores-190x1301El pasado viernes 27 de noviembre desde las 5:00 de la tarde un grupo de personas se encontraba en una cola en Parque Central, centro de Caracas, capital de Venezuela, esperando los camiones con pernil que el Gobierno, aseguró, distribuiría en los llamados “Mercales a Cielo Abierto”. Un sólo camión llegó a las 3:00 de la madrugada, es decir las personas hicieron un aproximado de 12 horas de cola para comprar piezas de cerdo regulado.
A las 5:00 de la madrugada no quedaba ni un hueso y la gente que se quedó sin comprar, la mayoría beneficiarios de la Misión Gran Vivienda Venezuela, molesta agarró el container de la basura y lo quemó en plena avenida Bolívar. Al final, los que no lograron el objetivo se fueron frustrados a sus casas…

Ese mismo día pero en Macuto, estado Vargas, miles de personas esperaban que llegaran los camiones, también con pernil y un camión con huevos, escasos luego del anuncio del vicepresidente Jorge Arreaza de regular el cartón a Bs. 420. Efectivamente  llegó el pernil pero tampoco alcanzó y el camión de huevos jamás apareció… Molesta la comunidad comenzó a protestar, se cayeron a golpes, piedras e insultos… Al final, todos a sus casas, también frustrados. Cabe acotar que Vargas es el estado más chavista del país. Así estarán las cosas que los propios chavistas están molestos.

En 10 estados de Venezuela la escena fue la misma y hasta peor porque en algunos lugares no aparecieron los tan esperados camiones con el tradicional pernil navideño o con productos de la cesta básica.

Pasada la 1:00 de la tarde del sábado 28 de noviembre, el propio ministro de Alimentación, Carlos Osorio, se excusó y admitió que la venta de alimentos “a precios solidarios” que prometió el Gobierno para ese fin de semana no se realizó en algunas zonas. No ofreció mayores explicaciones, y continuó haciendo proselitismo político junto a la candidata a la Asamblea Nacional por el PSUV, Jacqueline Faria, la misma que aseguró semanas atrás que hacer colas en Venezuela “es sabroso”.

“Sabemos que hay zonas donde hoy no estamos llegando con el operativo, pero vamos a llegar el miércoles de esta semana y el próximo sábado, y así sucesivamente vamos a ir peinando a toda Venezuela para llegar a todas las comunidades”, dijo el ministro a la estatal VTV.

Así está el pueblo venezolano, frustrado, molesto, agotado, indignado e impotente porque lo indispensable para llenar su nevera y ser feliz esta escaso, porque tiene que hacer maromas para que alcance el sueldo, porque de las 24 horas que tiene un día, al menos seis debe invertirlas en largas colas hasta para comprar el alimento de las mascotas… La calidad de vida del venezolano desapareció.

Este lunes en un foro realizado por Espacio Público, la analista Colette Capriles dijo que para  el venezolano la definición de felicidad “es una nevera full de comida” pero eso hoy en día no sucede y eso es peligroso para cualquier gobierno. “Viene una gran agitación política en el país, además de una gran crisis económica”, vaticinó la analista.

Una semana en Vargas me hizo comprender que la situación del país es más compleja de lo que uno se imagina al ver a la familia comer arroz con mortadela porque la cesta ticket no alcanzó para comprar pollo y carne, porque pasan hasta 50 días sin agua y las utilidades no alcanzan ni siquiera para comprarle un par de zapatos talla 46 a un chamo adolescente y que a duras penas tiene para pagarse el pasaje para ir a la universidad. Esa es la cruda realidad de más de la mitad de los venezolanos. Lo peor es que la mamá de este joven es una profesional con un currículum envidiable pero que el Gobierno solo le paga sueldo mínimo y el par de zapatos cuesta cinco sueldos mínimos o más… Ni un “Dakazo” o “Zapatazo” podría ayudar a más de una madre que deja de comer para mantener a dos o tres hijos.

Esa es una situación que a cualquiera le arruga el corazón, que a cualquiera indigna porque este Gobierno está violando los derechos que tenemos los venezolanos a tener calidad de vida, a surgir, a progresar. El venezolano está perdiendo la vida en colas, el venezolano está frustrado, el venezolano tiene las neveras vacías  y este Gobierno se burla al decirle que hacer cola “es sabroso” y que no importa lo que está viviendo porque todo es en nombre de la revolución y de un muerto, Hugo Chávez.

El estadístico y profesor de la UCV, Félix Seijas, precisó que vamos a unas elecciones este 6 de diciembre “muy complejas” y aún cuando la situación económica, política y social, pese a los resultados seguirá igual y hasta podría empeorar, y “no hay en Venezuela una democracia sana”,  según el escritor Willy MacKey, la única forma que tiene este pueblo para ir apartando las piedras del camino y realizar un cambio lento pero seguro es “votando”.  El silencio no puede seguir siendo la premisa de este pueblo, es necesario reaccionar porque este país bajo este modelo no va por buen camino…
Periodista Alicia De La Rosa