Venezuela, los olvidados están en los barrios

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Un grupo de chicas descansa sobre el capó de un viejo coche en la calle real del barrio de Pinto Salinas – ÁLVARO YBARRA ZAVALA

Entrar en la vida de las zonas populares de Caracas es encontrar respuestas y entender lo que ocurre en Venezuela, publica ABC de España.

Por JORGE BENEZRAjorgebenezra/Caracas /ABC de España

Sentados en la parte delantera de un viejo coche, en una zona de la capital donde las puertas y ventanas de las casas tienen marcas de disparos, nos acompaña un grupo de jóvenes que nos cuentan sobre la vida en la favela.

En esta barriada caraqueña conocida como Pinto Salinas recientemente varios jóvenes fueron víctimas de la violencia después de asistir a una «discoteca callejera» un tipo de fiesta que se realiza en alguna calle del sector. Se pueden congregar unas quinientas personas en estas fiestas, pero con el latente peligro que bandas rivales se encuentren y se produzca un enfrentamiento.

«Las condiciones del barrio son difíciles. Acá tenemos un ritmo de vida en el que tenemos que convivir con todo lo que nos rodea nos guste o no. Tenemos que distraernos bailar en la calle, montar fiestas, así nos alejamos de lo que pasa en el país. Los olvidados vivimos en los barrios» afirma una chica que se nos acerca, pero prefiere no darnos su nombre.

Los vecinos nos comentaron que la última «discoteca callejera» que realizaron el 5 de Julio (Día de la Independencia) el resultado fue de terror: tres muertos y cinco heridos en plena madrugada. Todos concluyen que «en los barrios vive gente sana y buena los muchachos no todos están por el mal camino, pero se convierten víctimas de la situación que el gobierno no le pone freno».

Por esos callejones se ven no solo jóvenes, también hombres y mujeres de edad tomando cerveza y hablando en la entrada de sus casas. Hay varias bodegas, pequeños comercios donde se consigue licor, tabaco y productos de primera necesidad que a diferencia de la ciudad aquí no escasean, pero los precios son muy altos. Las canchas deportivas están estropeadas, abandonadas por la mano de las autoridades, pero aún así los chicos las utilizan. La basura acumulada en grandes cantidades es un vecino más de las barriadas. Los servicios públicos en general son precarios. Es impresionante cómo en tan poco espacio pueden vivir tantas familias juntas. De este a oeste de la capital venezolana es un paisaje que se repite.

Se estima que el barrio José Félix Ribas, en Petare, es el más grande de América Latina: 120.000 personas en una superficie de 96 hectáreas. Los habitantes de estos sitios comentan que cada vez la vida es más dura.

Ali Gamboa es un fiel seguidor del gobierno chavista, decora las paredes de su vivienda con retratos de Chávez nos dice que gracias al comandante el pudo salir del barrio y ahora tiene su piso de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) en la Yaguara. (Este es un programa de viviendas ideado por el presidente Chávez de los que se han construidos alrededor de unas  650.000 mil). «Chávez cambio la vida de muchas personas al sacarlos de la pobreza y darles una vivienda digna como la mía».

A pesar del testimonio de Gamboa existen estudios recientes que ponen en entredicho la realidad de las misiones bolivarianas. Desde la llegada de Nicolás Maduro al poder, los niveles de pobreza se dispararon. Un informe independiente realizado por universidades públicas y privadas venezolanas denominado Condiciones de vida de la población venezolana basado en una encuesta nacional a 1.500 familias entre octubre y noviembre de 2014, coinciden en que la cifra de pobres escaló en los últimos dos años. El porcentaje de ciudadanos pobres habría alcanzado el 48,4% el año pasado, un número que superaría el 45% de hogares pobres que había en Venezuela en 1998. En términos absolutos, más de tres millones y medio de familias venezolanas estarían en situación de pobreza de ingresos.

Los que menos tienen, esos olvidados son los que más sufren y sienten como cada día son más pobres. La inflación galopante lleva a miles de ciudadanos a recaer en la pobreza. Se encuentran en medio de una larga lista de problemas, que incluye una inflación rumbo a los tres dígitos, un déficit fiscal enorme, el desplome de los ingresos petroleros son parte de la herencia del fallecido presidente Hugo Chávez.

«Pensar que la situación que vivimos es culpa de Maduro, seria la mayor injusticia de la historia. Todo estas penurias y calamidades que estamos viviendo los venezolanos son la consecuencia de las ideas de Chávez que lo único que hizo en la academia militar fue administrar una cafetería» afirma Luis González un ciudadano opositor al gobierno chavista que encontramos en una cola para comprar leche para sus hijos