Víctor Simone de la Cruz: Ocultando la vergüenza

 

ThumbnailVictorSimoneDeLaCruzVergüenza es una palabra que está presente en todos los idiomas conocidos, y ello es así por cuanto es una emoción innata en el ser humano. Conforme a eso que las mujeres, desde tiempos inmemoriales, llaman Sabiduría Universal, y que hoy conocemos como Internet, podemos enterarnos que, para explicarla, hay varias descripciones científicas entre las cuales podemos escoger la que más nos guste:

A.): Un sentimiento doloroso o incómodo que las personas padecen por sus actos ilícitos que son conocidos o por conocer por los demás.

B.): Los sentimientos de vergüenza están vinculados a una respuesta fisiológica humana que es disparada por un sentir de culpabilidad moral, ej.: sonrojo.

C.: Cuando la consciencia nos censura una conducta, que ha sido expuesta al público, que viola valores fundamentales de la sociedad que nos son comunes a todos.

Ante las acotaciones anteriores y al observar cómo se comportan los personajes que forman parte de la nomenclatura chavista y el resto de la canalla del Foro de Sao Paulo, somos muchos los que nos preguntamos si es que esta gente no conoce la vergüenza o es que en realidad creen en las barbaridades que dicen y hacen. Además de interrogarnos sí es que tampoco les remuerde la consciencia por las injusticias que cometen. Porque la conducta de ellos es verdaderamente ruin, y por eso nos asombramos cuando vemos que son capaces de mentir o cometer cualquier disparate con sus caras tan duras como un yunque. Estas actitudes han tenido perversas consecuencias sobre las sociedades latinoamericanas y en especial sobre la de Venezuela, ya que de esas perversidades se deriva la degradación moral que nos afecta. Y es que estos seudocomunistas han herido gravemente a la decencia, al crear una realidad donde la mentira y el bullying son usados para destruir a todo aquel que ose cuestionar las actuaciones del régimen, o denuncie a cualquiera de los prohombres de esta caricatura de revolución.

Veamos algunos ejemplos de los momentos estelares de estos desvergonzados:

• Cuando Fidel, después de someter a Cuba a 54 años de tiranía dijo “Este modelo no nos sirve ni a nosotros”
• Cuando el galáctico dijo que se cambiaría el nombre si no resolvía el problema de los niños de la calle.
• Como la carta enviada por Pepe Mujica al presidente de la OEA Luis Almagro diciéndole adiós.
• Con las trampas que le está haciendo la Cristina Fernández al próximo presidente argentino al nombrar funcionarios de su entorno en organismos claves del gobierno y que Mauricio Macri no podrá reemplazar durante varios años.
• Cuando JVR dijo que renunciaría al gobierno si cerraban algún medio de comunicación
• Cuando Jackeline Farías dijo que en pocos años nos bañaríamos en el Guaire.
• Cuando Loyo, pistola al cinto, invadió fincas productivas,
• Cuando Elías Jaua le pasó una rastra por encima a los cañamelares de los Valles del Turbio.
• Cuando Pedro Carreño nos previno sobre el espionaje de nuestros hogares que nos hacían a través de Direct TV
• Cuando Isaías Rodríguez nos confesó que había visto la verdad en la mirada del testigo estrella Giovanny Vásquez
• Cuando la fiscal Luisa Ortega Díaz, al regresar a Venezuela después de su comparecencia ante la ONU en Ginebra, y una vez que el panel la confrontó con la mentira sobre la carta de la Jueza Alfuini, declaró que su viaje había sido un éxito,
• La guerra económica inventada por el régimen para justificar los miles de millones de dólares que se han robado a lo largo de 16 años de gobierno, causa principal de las penurias que afectan a tantos millones de venezolanos.

Y a pesar que muchos nos sentiríamos abochornados, en caso de haber cometido cualquiera de los hechos mencionados, todos ellos siguen allí como si nada, actuando cual si fuesen dueños de la verdad. Escribiendo en diarios, hablando por televisión, declarándole a la prensa, cómo si no hubiesen roto un plato. Pero si volvemos nuestras miradas hacia el interior de las mejores urbanizaciones de Caracas, podemos ver la cantidad de casas que han sido remodeladas y ocultadas tras altísimos muros, intentando proteger la identidad de sus dueños, igual que hacen cuando circulan por nuestras calles en sus camionetotas con vidrios ahumados y escoltas abriéndoles paso. ¿De qué se están escondiendo? Será que no quieren que nosotros les veamos sus rostros y les enrostremos en sus caras lo que son: unos cínicos redomados.