José Machillanda: Cambio político, gen democrático y soporte militar

thumbnailjosemachillandaEl 6D constituye la expresión democrática de mayor trascendencia en la historia política contemporánea de Venezuela, la misma muestra un Voto Ético, una participación contendiente masiva y direccionada a producir un cambio político, una conducta cívica ejemplar, la presencia de una energía venezolanista, todas las cuales acompañan el redireccionamiento profesional militar expresado por el G/J Padrino López como jefe del estamento militar venezolano.

El 6D es un instante político, un fogonazo cívico, una luz esclarecedora en el pensar político del venezolano que le permite mostrar el gen democrático, es decir, la convicción plena de que los venezolanos podemos y debemos vivir de manera civilizada y libre, convencidos que el individuo en la política está por encima de la comunidad y del Estado. Esto lo entiende como democracia, democracia como modo de vivir, expresión civilizada, que tiene como centro la conciencia individual y colectiva, y se muestra inequívocamente una evolución y convicción para que el sistema político suficientemente diferenciado a partir del 6D priorice y distinga al hombre político exigiendo un bueno gobierno.

El 6D es la expresión maravillosa de un Voto Ético con cálculo político, con sobrada responsabilidad individual y colectiva en la cual los actores CNE, sociedad civil y elemento militar se conjugaron para expresar la resolución que apunta a un cambio. Un cambio político que está potenciado por el Voto Ético, voto que se fundamenta en los valores del ciudadano, de las instituciones y de la Nación para construir con una energía que empuja como mayoría a que se reordene lo que hasta ahora se entendió como ecuación política perversa, representada por una falsa revolución teñida de cooptación, incapacidad, narcotráfico y desvergüenza, que lo único que la puede subsanar es el cambio político.

El 6D es, entonces, un hecho político histórico en el cual el ciudadano ha expresado su desacuerdo con el régimen perverso, violador de las leyes, vergüenza internacional que resulta inadmisible, y en su rescate han aparecido diez millones de venezolanos llamando al cambio. Un cambio que le corresponderá a un organismo supra-partido, Mesa de la Unidad Democrática, que partir del 6D tendrá que entender que del Voto Ético obliga al cambio político categórico para el cual se requiere visión de hombres de Estado, capacidad política de negociación, responsabilidad histórica frente a la Nación y el mundo y además fortaleza para mostrarle al régimen derrotado que su proyecto fracasó y no tiene espacio en el cambio político categórico.

El 6D no es una esperanza, el 6D es un cambio político categórico en el cual la MUD como institución suprapartido está obligada e impuesta, después de alivianar las tensiones del momento político electoral, a comenzar sus acciones políticas. Direccionadas éstas a satisfacer las enormes demandas de una sociedad harta de que la ignorancia, la arbitrariedad y un supuesto militarismo ideológico como factor de apoyo le produjeran a un pueblo democrático dolor, desesperanza y desesperación. La respuesta en la persona del G/J Padrino López dejó claro al mundo, pero sobre todo a los venezolanos y en espacial a los hombres bajo su orden, que el componente militar respeta, acata y entiende como ciudadano-soldado la decisión libérrima de cambio político de lo venezolanos.

El cambio político tiene una energía o fuerza en el voto, tiene un soporte de la mayoría de la estructura social y no hay sospechas después de la postura política de quien gobierna los cuatro componentes del elemento militar, que no será factor de perturbación en el cambio político. La sospecha fue sospecha creada de manera intencionada quien públicamente dijo “Que estaba poco a poco aprendiendo a comandar las Fuerzas Armadas”: Nicolás Maduro. Nicolás Maduro se vuelve a equivocar, él no comanda al elemento militar, comanda al elemento militar quienes son sus mandos militares y prueba de ello fue la manifestación del Ministro de la Defensa la noche del 6D.

El cambio político es una imposición de la sociedad y su Voto Ético, quesiente hoy que los ciudadanos soldados se sienten parte de la patria, y como tales, creen firmemente el redireccionamiento político-militar del 6D y la expresa voluntad de salvaguardar la voluntad política de la sociedad en el hecho histórico del pasado domingo. Pasado domingo donde quedó claro que la conducta del militar puede considerarse como una conducta franca y abierta de un profesionalismo que parecía había desaparecido en todas las acciones anteriores, creando una profunda decepción en el venezolano con respecto al elemento armado. El 6D y el Voto Ético masivo reelabora una nueva percepción del ciudadano hacia el militar.

La conducta mostrada por el elemento militar tiene especial relevancia, habida cuenta que en atención a los resultados electorales y lo establecido en la Constitución de la República y la nueva Asamblea Nacional, en el mandato político del 6D ocurrirán decisiones importantes para las cuales se requiere contar con la participación activa del venezolano creyente de la democracia y, por qué no, en el resguardo que fuese necesario por parte del elemento militar. Elemento militar que pudiera ser necesario en las coyunturas difíciles que le vienen al sistema político venezolano. Es tiempo de cambios… que frente a las amenazas verbales pudiesen no ser comprendidas a su plenitud y tendrían que aparecer factores de clarificación hasta en el elemento fuerza, de un país que se decidió a no soportar más un régimen anacrónico, funesto y pervertido que llegó a crear falsas expectativas y graves variaciones sociales a lo interno de la sociedad venezolana.

El 6D, el Voto Ético, el superar por parte de la sociedad el momento político de tensión electoral y el alivio en comprender el profesionalismo del elemento militar auguran coyunturas excelsas en el quehacer de la política venezolana. Coyunturas que podrán resultar históricas y que colocan a la sociedad, al sistema político venezolano, a la MUD en especial a sus 112 Diputados a tejer un sendero impuesto por una vasta mayoría con un gran sentimiento de redención ciudadana. Redención ciudadanos que requiere de y demanda democracia, de paz y de dignidad para asomarnos todos al advenimiento del Niño Jesús convencidos de que Venezuela está por desarrollar el mejor y más importante cambio político en su historia, incluyendo a los hombres y mujeres de uniforme entendidos como ciudadanos-soldados.

Es original,

Dr. José Machillanda
Director de CEPPRO