Marcos Hernández López: ¡Acertamos, ganó el desamor!

CONTEXTO VENEZUELA

6 / DICIEMBRE – 2015

hercon

El pasado 6D quedo demostrado en todo el país, la decadencia del capital político rojo, el primer análisis lo centro en un aspecto político, como es la ausencia de liderazgo del presidente Nicolás Maduro, además no transmite el mismo grado de respeto que generaba Chávez en sus seguidores, se devela que el elector chavista fue solidario de manera automática con la solicitud que hizo en su momento el fallecido mandatario a su base para que le dieran su respaldo a Maduro, sin embargo, ese sentimiento de compromiso pareciera que se desconectó según los resultados de las pasadas elecciones parlamentarias 6D.

Otros de los aspectos relevantes y articulados es la tesis del desamor con conexión a la compleja crisis económica, la inflación se calcula en más 200%, la dificultad de encontrar productos de la cesta básica, el venezolano perdió la paciencia, la crisis social reflejada en la violencia, con una media creciente de asesinatos que convierten al país en el segundo más violento en Latino América, un presidente que continua en un nivel de sordidez que solo complica con sus discursos la dinámica de un país que desea reflotarse y salir de sus problemáticas. Hasta ahora el primer mandatario nacional ha demostrado no tener “madera” de líder político, solo se proclama “el hijo de Chávez”,  para mantener “secuestrado” un precario capital político que día a día se mueve abandonar el Proyecto del Socialismo Siglo XXI de manera perceptible.

Nuestras investigaciones de opinión públicas ratifican la acelerada pérdida del capital político por el que atraviesa el gobierno de Nicolás Maduro, la incapacidad del gobernante se armoniza como el principal responsable de la crisis económica – humanitaria y  social, esta realidad deriva que la mayoría de los venezolanos manifiestan su desconfianza en que el actual mandatario nacional pueda resolverla, contra la lógica Maduro mantiene el discurso de la guerra económica como variable distorsionadora en su gestión. Pienso y creo que la renuncia de los ministros no resolverá nada, siempre son los mismos o un enroque político: el juego de ajedrez de los mentirosos.

Aunque el 6 de Diciembre terminó el 7D sin resultados por parte del Consejo Nacional Electoral, en medio de todo un nerviosismo e impotencia usual por la demora en los resultados, finalmente llegó la hora y sorpresivamente la presidenta del CNE temerosamente dio los resultados que la mayoría de los venezolanos esperaban, pero que creían imposible que salieran de la propia voz de la señora Tibisay. La oposición ganó la mayoría de diputados con 112. Por primera vez en 16 años se obtuvo una victoria aplastante, demoledora hasta esperanzadora para el cambio, sin embargo, en un momento tan significativo para el gobierno, para el propio presidente de la República Nicolás Maduro, no lo fue, pues aseguró que “ganó la guerra económica” y no la MUD, es decir la prepotencia y la mentira siguen siendo protagónicos en sus discursos.

 

Primera síntesis, la oposición – MUD supo enfrentar estratégicamente sus desafíos, se presentó como la alternativa real y de cambio, además, supo encauzar el gran descontento que tienen los venezolanos, emergió el desamor, potenciado por las complejidades intrínsecamente que trae las crisis económica y social, ante las cuales se muestra incapaz de dar efectivas respuestas Maduro. Fueron 16 años con una polarización extrema, donde el chavista no migraba de preferencia o se quedaba nini tan fácilmente, ahora hasta algunos piensan incluso en un cambio de presidente ya!…definitivamente, es un axioma, nada es para siempre, estos resultados apuntan hacia el inicio del fin…

La segunda síntesis, lo que sucedió el domingo trasciende a los partidos fue algo supra, fue un paso decisivo del pueblo hacia el cambio, amaneció la nueva Venezuela. Es el momento histórico para ejecutar reformas económicas, institucionales y sociales, reformas que deben ir acompañadas de sustanciales cambios políticos. Acertamos, gano el desamor a la revolución bolivariana.

Correo: hernándezhercon@gmail.com

Síguenos en Twitter: @Hercon44