Cambios en la Asamblea Nacional deben beneficiar a todos por igual

 AFP / LUIS ROBAYO
AFP / LUIS ROBAYO

Más del 74% de los electores venezolanos que salieron a expresarse con su voto en los pasados comicios parlamentarios, fueron el espejo en el cual se deben mirar los actores políticos que asumirán las riendas del Poder Legislativo en el próximo periodo bajo una coyuntura de crisis, mientras quienes representan el chavismo hoy tienen importantes retos a afrontar.

Por Diana B. Moreno / elimpulso.com

En la búsqueda de una lectura clara de estos resultados, se consultó con el director del Centro de estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Benigno Alarcón, quien en primera instancia percibe que hay un cambio en el balance político del país, el cual no representa una novedad, pues se ha venido gestando desde hace algún tiempo.

Plantea que durante estas elecciones, cuyo nivel de participación tendría mayores precedentes sólo en elecciones presidenciales en el país, significó la oportunidad de un evento donde pudieran las personas manifestar su preferencia y opinión.

En este sentido, considera que “básicamente se conforma una Asamblea que se acerca a lo que es el balance político real del país”. Explica que desde el año 2010 cuando se hicieron las anteriores parlamentarias se produjeron muchos movimientos políticos y esto permite tener un panorama muy distinto al de aquel momento.

¿Qué cambió desde entonces hasta ahora?

-Justamente lo de las condiciones de vida afecta pero no es la única razón, no se puede simplificar la realidad porque también hay otros factores: desaparición física de un líder como Hugo Chávez y no es secreto para nadie que parte importante de la lealtad no era hacia el partido, sino hacia la figura de su líder y esto generaba un impacto en el apoyo de los electores y precisamente estaban en el partido por esto. Quizá ahora no se sienten interpretadas sus aspiraciones por parte de quienes están al frente del partido socialista.

El especialista quiso distinguir nuevamente dos elementos importantes a fin de hacerse entender: “Una cosa es el partido de gobierno y otra es el chavismo, que puede seguir vigente como un legado para muchos o emerger otras formas de identificarse con el chavismo a través de nuevos movimientos o representación y que hoy en día no están en esa lucha política”.

Asimismo Alarcón destaca un factor presente durante la pasada elección que hace una vez más poner en duda la eficiencia de quienes dirigen el CNE. “Hay partidos a los cuales les negaron el registro y posibilidad de participar en esta elección, utilizando la excusa de que podían confundir al elector, pero en cambio sí permitió a la tarjeta de Min-Unidad”.

Y ahondó más en el asunto: “el problema no es haber permitido su registro, sino permitir una identidad gráfica que podía confundir a los electores, en el caso de la palabra unidad sin ser partido de la unidad”.

Si bien triunfó la propuesta de la oposición en aras encaminar a Venezuela hacia un país mejor, hubo voto castigo o decepción, ¿ambas posiciones tuvieron igual peso?

Es difícil determinar eso no tengo un estudio de opinión para precisarlo aún, y creo que es bastante difícil de medirlo porque la motivación del elector no es una sola. En el fondo es una mezcla entre probar algo distinto y darle la oportunidad a otro actor, limitar la posibilidad a otro que continúe adelante. Esto no es cambio de gobierno, pero sí implica poner límites.

La oposición ganó en bastiones del oficialismo ¿qué significa eso?

-Pudiéramos acercarnos más hacia la expresión de voto castigo porque hubo electores que votaron contra el gobierno para castigarlos por hacerlo mal. Es ese descontento en cuanto a las políticas económicas que están haciendo estragos y la gente no las acepta; algunos votos es porque Chávez ya no está y quienes están ahora no gobiernan igual y este último factor entraría en la denominación del voto castigo.

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