Un canadiense tomó “Ayahuasca” en un ritual y asesinó a un británico en Perú

Phoenix Ayahuasca

Un canadiense mató a un británico después de que ambos tomaron una bebida alucinógena conocida como ayahuasca en una ceremonia espiritual en la Amazonía peruana, dijeron el jueves las autoridades.

Reuters

Testigos dijeron a la policía que el canadiense mató al británico en defensa propia después de que fuera atacado con un cuchillo durante la ceremonia, cerca de la ciudad selvática de Iquitos, dijo el jefe policial en la región, Normando Marques.

Ayahuasca es una combinación de dos plantas amazónicas, una que contiene dimetiltriptamina (DMT) y que juntas dan a los que la beben experiencias alucinógenas. Su ingesta no suele estar asociada con la violencia.

Testigos aseguraron que el ciudadano británico, Unais Gomes, de 26 años, trató de apuñalar a Joshua Andrew Freeman Stevens, de 29 años, dijo una fuente de la policía en Iquitos familiarizado con el caso.

La fuente, que habló bajo condición de anonimato, aseguró que Gomes había tomado un cuchillo de la cocina del centro de salud alternativa Phoenix Ayahuasca. Stevens, quien fue detenido, terminó matando a Gomes con el mismo cuchillo, apuñalándolo en el pecho y el estómago.

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Phoenix Ayahuasca no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios el jueves. Su página de Facebook lo describe como un lugar seguro para “experimentar medicinas de plantas y explorar la verdadera naturaleza de uno mismo.”

El turismo para tomar Ayahuasca en Perú ha aumentado en los últimos años, con decenas de albergues operando en la selva que ofrecen la bebida tradicional indígena bajo la supervisión de un guía o chamán.

Muchos turistas son atraídos a la droga por su reputación como una forma de aliviar la depresión y problemas mentales. Tribus amazónicas en Perú y Brasil usan ayahuasca en ceremonias medicinales y espirituales.

“Podría ser folclórico, espiritual o lo que quieras, pero eso sigue siendo una droga que altera de forma dramática tu estado mental,” dijo Marques.

En 2012, un joven estadounidense de 18 años murió durante un ritual de Ayahuasca en la selva y el chamán que condujo la ceremonia enterró su cuerpo en un intento de encubrir la muerte.