Delincuencia arruinó la Navidad de nueve familias en Lara

Foto Archivo
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La ola de inseguridad que está consumiendo al país en esta oportunidad le arrebató la vida a siete personas en la víspera de Navidad y a dos amigos después de la llegada del niño Jesús, reseñó El Impulso.

Por Karina Peraza Rodríguez

La sangre corrió en tres municipios de Lara, entre ellos Iribarren con cinco víctimas, Palavecino con tres crímenes y Jiménez con uno.

Dentro de su casa

A las 11:45 de la mañana del 24 ingresó a la morgue del Hospital Central el cadáver de Alexander José Serrano Marín (23), residente del caserío El Vigía, del municipio Jiménez. A la 1 de la madrugada se encontraba dentro de su residencia cuando desconocidos irrumpieron y le dispararon en múltiples ocasiones.

En el hecho resultó herido Javier Valerio (26), con un disparo en el estómago. La segunda víctima fue un joven, en el barrio Bolívar; y en horas de la mañana acabaron con la vida de otro muchacho en Pavia.

Quedó en la línea de fuego

La tarde transcurrió tranquila, aunque los jóvenes residentes del sector 5 de La Paz, calentaban motores para enfrentar sus viejas rencillas.

Los residentes de la parte de arriba de La Paz comenzaron a disparar e hirieron a un pequeño de 3 años en un brazo. A las 7 de la noche, los que conforman la banda de abajo del mismo sector, comenzaron a disparar en contra de sus enemigos de arriba y cayó Giovanny Pérez Riera (35), conocido como “El Lobo”; eran al menos cuatro hombres los que están involucrados.

El joven. quien era el quinto de seis hermanos, cayó en la calle y fue auxiliado y trasladado hasta el CDI de La Paz, pero falleció. Una hora más tarde una banda de más de 20 muchachos bajó del cerro, buscaban a los responsables de la muerte de “El Lobo”, quien era su amigo.

Según la versión de algunas personas que no quisieron identificarse uno de los responsables se llama Edgar y los delincuentes mandaron a meterse a los residentes de la zona y comenzaron a caerle a patadas a su casa. Una vez que derribaron el portón le metieron candela, acabaron con toda la vivienda.

Los plomos no dejaban de sonar. Pasaron a la casa del frente, propiedad de la abuela del homicida, le dispararon, iban a quemarla pero no lo hicieron; se llevaron consigo al menos tres bombonas.

Luego se introdujeron en otra vivienda, también de familiares, pero todos habían abandonado las casas, pues sabían que no tardarían en buscarlos. Así mismo arremetieron contra un cuarto núcleo familiar procedente de Caracas, quienes fueron sacados por ser amigos de los criminales.

Los residentes de la zona indicaron que el sector 5 de La Paz está en manos de la delincuencia, no existe Gobierno alguno. Aseguraron que la víctima fatal vivía en Caracas y supuestamente tenía días de haber regresado para recibir el Niño Jesús en compañía de su hijo de 8 años. Sin embargo su madre manifestó que vivía en La Paz y se ganaba la vida como albañil.

Sus seres queridos estaban destrozados, aseguraron que el muchacho era sano y no se metía con nadie. Los vecinos aseguraron que cuando joven había estado en el mundo de las drogas y se había regenerado. Sin embargo conocía a los otros delincuentes, pues todos son muchachos que nacieron en el barrio y se criaron allí.

Ingresado al seguro

A las 9:20 de la noche del mismo 24, a la emergencia del Seguro Social Juan Daza Pereira, mejor conocido como el Seguro de la 50, fue ingresado Cesar David Salero Durán, de 21 años de edad.

El joven residente de la calle 5 con 21 del sector 2 de La Carucieña, estaba compartiendo en casa de unos amigos en la calle 56 con avenida San Vicente, al oeste de la ciudad, cuando de forma repentina se detuvo un vehículo del cual desconocen las características y desde su interior unos sujetos dispararon.

Quienes estaban allí corrieron pero Salero Durán recibió múltiples impactos en su humanidad, muriendo de inmediato.

La víctima tenía antecedentes por el delito de droga y resistencia a la autoridad.

Se les metieron a su casa

Faltando media hora para la llegada del Niño Jesús, cuenta Leticia Castillo que unos sujetos se introdujeron a la vivienda de Arturo Antonio Castillo Mendoza (50), le dispararon en el rostro y el brazo izquierdo. Según la dama le iban a robar la moto y el hecho fue en el sector El Desecho, kilómetro 14 de la vía Río Claro.

El hoy occiso tenía antecedente por aprovechamiento de vehículo proveniente del delito.

Paralelamente en Agua Viva, Cabudare, pasaba una situación similar unos sujetos desconocidos se introdujeron a una vivienda y le dispararon en el muslo derecho a Agen Antonio Bolaño Hernández (33), quedando lesionado; mientras a Carlos Eudomar Mújica Hernández (22), le dieron en una pierna y en el abdomen. El Joven quien era mototaxista no soportó las heridas y murió. El testigo indica que los delincuentes querían robarle la moto.

Curiosidad lo lleva a la muerte

La celebración de la Navidad se extendió hasta la mañana de este 25 de diciembre, pero el alcohol comenzó a hacer de las suyas y consigo trajo la desgracia para dos familias.

En horas de la mañana, un grupo de hombres de Colinas del Sur, armados, quisieron ir a buscar peleas con sus enemigos, se fue un grupo para el sector El Roble y los atacaron, no hirieron a nadie.

Dos horas pasaron tranquilos cuando los de El Roble subieron a vengarse y en medio de la balacera le dieron en el pecho a José Luis Riera Granados, de 23 años.?El impacto que recibió fue con una escopeta.

Todos los que estaban allí corrieron desesperados y una vecina que vive por la zona quien es médico integral lo auxilio y lo trasladó hasta el ambulatorio de Cabudare, pero ingresó sin signos vitales.

El hecho fue cerca de un puesto de la Guardia Nacional y ninguno paso por la zona y ella misma le informó a los policías y nadie hizo recorrido alguno.

El señor Mario Montero, cuenta que el tercero de sus seis hijos le avisaron que habían asesinado a su amigo y salió de su casa ubicada en el sector 4 de Colinas del Sur, no lo quisieron perder de vista.

Jesús Alberto Montero (21), se sentó en la acera con el resto de sus amigos y de forma repentina se paró, su padre declaró que lo vio caminar hacia El Roble y sabiendo lo que había pasado, él, una de las hermanas y su esposa se pegaron detrás lograron convencerlo que se devolviera y cuando venían de regreso a la casa por un callejón entre las calles 7 y 8 de El Roble, se detuvo un vehículo y dos sujetos se bajaron y le dispararon en la cabeza a Montero cayendo en el piso.

“Me lo mataron en la cara”, comenta su padre al mismo tiempo que indica que todo fue tan rápido que no distinguió a los sujetos, ni observó que vehículo era. Aunque algunos sujetos manifiestan que era un carro rojo, el que actuó en ambos crímenes. Este muchacho fue trasladado al ambulatorio, y tampoco soportó y murió.

Sobre Riera Granado, se supo que era albañil, era el tercero de cuatro hermanos y deja huérfano a un niño de 1 año. Mientras que Montero, desde hace tres años trabajaba en el aseo urbano de Palavecino, todas las mañanas se iba con su hermano quien también labora allí.

Había llegado hasta el segundo semestre de Ingeniería Industrial, pero tuvo que abandonar la carrera para trabajar y poder mantener a su primer hijo que hoy tiene 3 años, así mismo deja un bebe recién nacido, con su esposa actual.

Montero tenía muchos planes, estaba construyendo un ranchito de madera por los lados de la avenida Ribereña, había invertido bastante dinero en él y estaba próximo a mudarse con su esposa y su bebe, pero la delincuencia acabó con su vida la mañana de ayer y destruyó con dos hogares.