Así celebró el mundo el Año Nuevo: ¡Bienvenido 2016! (FOTOS)

Así celebró el mundo el Año Nuevo: ¡Bienvenido 2016! (FOTOS)

Fireworks explode over the Sydney Opera House in a 9pm display before the midnight fireworks which will usher in the new year in Australia's largest city

Los mayores fuegos artificiales de la historia de Sídney marcarán esta noche el inicio de un maratón mundial de celebraciones para dar la bienvenida al año 2016, empañadas por la amenaza yihadista.

AFP

En Asia, en Oriente Medio, en África, en Europa y finalmente en América, millones de personas celebrarán en las calles las doce campanadas de medianoche entre fuegos artificiales, conciertos y espectáculos de luz.

El derroche de efectos pirotécnicos por encima del icónico puente de la bahía de Sídney y de su Ópera es cada 1 de enero el primer gran espectáculo de Año Nuevo. Y, la mayor ciudad de Australia, organizó este año los festejos aún más a lo grande.

“Esto mejora cada año”, resumió el alcalde de Sídney, Clover Moore, que prometió 2.400 cohetes adicionales lanzados desde el puente de Sídney y una “infinidad de efectos nuevos”. En total, siete toneladas de artilugios pirotécnicos iluminarán el cielo de esta ciudad australiana.

Aunque Hong Kong, Pekín, Singapur y otras megalópolis asiáticas intentarán ponerse al nivel de Sídney, la velada será muy sobria en la sultanía de Brunéi, donde las autoridades prohibieron cualquier celebración de Navidad en virtud de una concepción propia de la ley islámica.

Yakarta desplegará por su parte importantes efectivos de seguridad, después que la policía indonesia frustrara un proyecto de atentado suicida previsto para fin de año.

– Fuertes medidas de seguridad en Europa –

Las festividades en Europa serán, sin lugar a dudas, las más afectadas por este contexto de amenaza yihadista.

Bruselas decidió anular los festejos, mientras que otros países pusieron en alerta máxima a sus fuerzas del orden como Turquía, donde se frustró un atentado suicida en Ankara.

“Más vale no correr riesgos”, explicó el alcalde de Bruselas, Yvan Mayeur, al anunciar la anulación pura y simple de los fuegos artificiales previstos en el centro de la ciudad tras las nuevas detenciones en Bélgica.

París, todavía conmocionada por los ataques del 13 de noviembre, tampoco verá su cielo iluminarse con efímeros destellos multicolor. La tradicional celebración de Año Nuevo se mantuvo en los Campos Elíseos, pero se llevará a cabo de manera sobria y entre medidas de seguridad reforzadas.

“No podíamos no hacer nada (…) Después de lo que nuestra ciudad ha vivido, debemos enviar un mensaje al mundo: ‘París sigue en pie'”, justificó su alcaldesa, Anne Hidalgo, en una reciente entrevista al semanario Journal du Dimanche (JDD).

La emblemática Plaza Roja de Moscú, tradicional punto de encuentro en Año Nuevo, permanecerá, por su parte, por primera vez cerrada al público por temor también a un atentado.

En Madrid, la policía limitará a 25.000 el número de personas autorizadas a tomar las doce uvas a medianoche en la Puerta del Sol, mientras que, en Londres, los fuegos artificiales a orillas del Támesis serán de nuevo de pago.

– Fiesta en las pirámides –

En Egipto, donde las autoridades buscan desesperadamente atraer de nuevo a los turistas, se han previsto importantes celebraciones ante las pirámides de El Cairo, con numerosos artistas invitados.

En la vecina Franja de Gaza, el movimiento islamista palestino Hamas prohibió las fiestas de Año Nuevo en lugares públicos, al considerarlas una ofensa a los “valores y tradiciones religiosos”.

Nueva York sí espera acoger por su parte un millón de personas en Time Square para festejar la llegada de 2016 con las actuaciones de artistas como Demi Lovato o Jessi J, pese a un importante dispositivo de seguridad.

La capital de Sierra Leona, uno de los países de África del Oeste más afectados por el ébola, hará todo lo posible para recuperar su puesto en la clasificación de mejores ciudades donde salir de fiesta. Hace 12 meses, Freetown estaba completamente desierta a causa del virus.

“Para este fin de año, bailaré y saldré de fiesta hasta que cante el gallo”, confiesa Franklyn Smith, un habitante de 35 años.

Fotos Reuters/AFP

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