Christian Burgazzi: Carta Abierta a @HRamosAllup con copia a @ChuoTorrealba

thumbnailchristianburgazziCaracas, 10 de enero, 2016

Estimado Compatriota,

Ante todo permítame felicitarlo por su nuevo papel como Presidente de la Asamblea Nacional, cargo que representa una enorme responsabilidad y un gran reto en el proceso de recuperación de la democracia en Venezuela.

Me dirijo a Ud. haciendo caso a su llamado el día de su elección por parte de la mayoría de los diputados de la MUD: “A los venezolanos le pedimos que nos vigilen, que nos exijan y que nos observen.”

En primer lugar quiero manifestarle mi admiración y gratitud por el manejo que hizo de su cargo el día de la instalación de la Asamblea Nacional; Ud. logró superar con éxito el primer intento de sabotaje por parte de la nueva minoría parlamentaria.

También quiero manifestarle algunas reflexiones que podrían ilustrar formas más efectivas de llevar a cabo la decisión de sacar las imágenes del difunto del recinto de la AN, con la cual estoy de acuerdo. A la luz de lo ocurrido es evidente que su actuación está siendo utilizada por el régimen como un pretexto para agudizar la polarización política, revivir el culto al difunto que ya desvanece y desviar la atención de los problemas fundamentales del país.
Mis observaciones van más allá de su estilo que a algunos encantó y que a otros indignó, incluso entre sus electores. Este asunto parece ya haber sido asumido, al presentar en boca de Chuo Torrealba excusas a quienes pudieran haberse sentido ofendidos, por la forma, no por el fondo. Pienso que, por ejemplo, la misma decisión se hubiera podido llevar a cabo presentando como base el Decreto del mismo difunto prohibiendo el uso de su imagen y sin necesidad de supervisar personalmente su ejecución.

Para mi el asunto es de estrategia política y de liderazgo efectivo: para alcanzar los objetivos estratégicos a largo plazo se debe mantener el foco en los mismos a corto plazo, y evitar facilitar o permitir desviación alguna. Para ello se requiere claridad y capacidad para ajustar los planes, las prioridades y las acciones a las condiciones del entorno, así como utilizar el estilo de liderazgo adecuado a cada circunstancia. Se trata de diferenciar lo estratégico de lo operativo. Y dedicar atención focalizada, energía y tiempo, a lo estratégico.

El tema estratégico me lleva a plantear el asunto de la organización, que como sabe, debe alinearse a la estrategia. Entiendo que durante la campaña electoral la MUD funcionó con una Dirección única o central, lo cual a mi juicio, junto con la visión y claridad estratégica y a una excelente organización para la ejecución impecable de la estrategia, llevó al extraordinario éxito de ganar los 2/3 de diputados de la Asamblea Nacional.

Logro que será ponderado en su justa dimensión cuando se escriba la historia de la Venezuela de estos difíciles años.

No se si esa dirección política central de la MUD se mantiene, si ha sido redefinida y cuál es el papel actual de su Secretario Ejecutivo; pero me sospecho que con la nueva realidad de la Asamblea Nacional, este tema pudiera no haber quedado muy claro. Si bien se acordó que los diputados electos con la tarjeta única de la MUD responderán a una misma línea estratégica, si la Dirección política de la MUD no sigue funcionando como la dirección central, pueden generarse confusiones de dirección entre los papeles de la Junta Directiva de toda la Asamblea y de la Jefatura de la fracción parlamentaria unitaria. Considero importante que, si bien la MUD no es un partido, funcione como tal, con todo su aparato organizativo, mientras se transite el regreso a la democracia; esto implica, entre otras cosas, que la dirección única sea la Dirección de la MUD, y a ella deben reportar y rendir cuenta sus directivos parlamentarios y sus diputados (aunque en la práctica en muchos casos, como el suyo y el de Julio Borges, sean las mismas personas, la Dirección política colegiada debe prevalecer sobre los cargos individuales).

Sugiero que todos los parlamentarios, incluyendo a los directivos de la Asamblea y de la fracción, se subordinen de forma clara a la Dirección política de la MUD y que se creen mecanismo para rebotar ideas y para consultar propuestas, de manera de reducir la posibilidad de desvíos de las líneas estratégicas centrales, al calor de la lucha cotidiana en la AN. En este sentido la contribución de Chuo Torrealba puede seguir siendo fundamental. Una dirección política colegiada “externa y por encima” de los diputados electos, con un Secretario Ejecutivo en pleno ejercicio, son clave a mi juicio, para mantener el rumbo estratégico de manera más efectiva.

Por último, queda claro que el régimen obstaculizará todo lo que haga la nueva Asamblea Nacional e intentará trancar el juego democrático mediante diatribas “legales”, usando para ello a “su TSJ” y sus diversas Salas; la Electoral ahora y luego sobretodo la Sala Constitucional con “super-poderes-inapelables” para declarar inconstitucional, de forma arbitraria, toda decisión que no les guste. Ante este escenario me parece necesario que la MUD, con sus estructura organizativa y su bancada en la AN como parte de la misma, enfoquen sus acciones iniciales en desenmascarar a ese TSJ espurio, denunciando la forma mafiosa como el saliente presidente de la AN nombró “magistrados” a su medida.

Sugiero se desarrolle una fuerte campaña de denuncia y evitar al máximo caer muy temprano en la “confrontación de poderes” que pretenden desarrollar los jerarcas rojos en el terreno “jurídico”. La confrontación con los jerarcas rojos que intentan preservar el poder y mantener a salvo sus arcas, debe ser más en el terreno político, y en varios frentes más allá del recinto parlamentario, incluyendo el de la opinión pública nacional e internacional así como la tarea cotidiana de los militantes de los partidos de la MUD, acompañando a la gente en la denuncia de las graves penurias que sufren por culpa de un régimen que en lugar de atender y resolver los problemas se dedica a trancar el juego democrático.

Se trata de mantener el foco y controlar en lo posible el tablero de juego, impulsando la agenda estratégica de la MUD, que a mi juicio trasciende la agenda parlamentaria.

Agradeciendo nuevamente a Ud. y a todos los partidos de la MUD, así como a Chuo Torrealba, por este inicio de la recuperación de la democracia y la construcción de una Venezuela de paz y bienestar para todos, le saludo cordialmente y quedo a la orden.

Atentamente,

Christian Burgazzi
@cburgazzi