El hombre que atacó una comisaría en París vivía en un centro de refugiados en Alemania

ATTENTION EDITORS - VISUAL COVERAGE OF SCENES OF INJURY OR DEATHFrench police use a bomb disposal robot to inspect the body of a man shot dead at a police station in the 18th district in Paris, France January 7, 2016. Police in Paris on Thursday shot dead a knife-wielding man who tried to enter a police station, police union sources said. The incident took place on the anniversary of last year's deadly Islamist militant attacks on the Charlie Hebdo satirical magazine in the French capital.   Handout via Social Media Website/Anna PolonyiATTENTION EDITORS - THIS PICTURE WAS PROVIDED BY A THIRD PARTY. REUTERS IS UNABLE TO INDEPENDENTLY VERIFY THE AUTHENTICITY, CONTENT, LOCATION OR DATE OF THIS IMAGE. FOR EDITORIAL USE ONLY. NOT FOR SALE FOR MARKETING OR ADVERTISING CAMPAIGNS. THIS IMAGE WAS PROCESSED BY REUTERS TO ENHANCE QUALITY, AN UNPROCESSED VERSION WILL BE PROVIDED SEPARATELY. EDITORIAL USE ONLY. NO RESALES. NO ARCHIVE.  TPX IMAGES OF THE DAY
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El hombre que el jueves murió por disparos de la policía cuando intentaba atacar una comisaría de París vivía en un centro de acogida para demandantes de asilo en Alemania, indicó la policía local.

Esta revelación coincide con el debate en el país sobre la política de brazos abiertos con los refugiados.

El hombre vivía “en un centro de acogida de demandantes de asilo” en Recklingshausen, una ciudad de la región del Ruhr (oeste), que fue registrado el sábado a petición de Francia, indicó la policía regional explicando que “no existen indicios de otros ataques”.

El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, no quiso confirmar esta información.

La policía no dijo si el hombre, que todavía no está formalmente identificado pero que según sus familiares es un tunecino llamado Tarek Belgacem, estaba registrado oficialmente como demandante de asilo en Alemania, aunque una fuente consultada por la AFP indicó que sí lo estaba.

El pasado jueves, coincidiendo con el primer aniversario del ataque al semanario Charle Hebdo del 7 de enero de 2015, un hombre que llevaba un hacha de cocina y un falso cinturón de explosivos se abalanzó hacia los policías que vigilaban la puerta de una comisaría del norte de París, antes de ser abatido por los agentes.

También llevaba encima un documento jurando fidelidad al Estado Islámico y una tarjeta sim alemana, que llevó a los investigadores hacia ese país.

Según el periódico Welt am Sonntag se registró en Alemania con identidades falsas y se hizo pasar por sirio, marroquí o georgiano. La demanda de asilo la presentó con el nombre de Walid Salihi, según el periódico, y era conocido por ser simpatizante de los yihadistas.

Según la prensa alemana el hombre dibujó el símbolo del EI en la habitación del centro de acogida y se hizo fotos con la bandera de la organización yihadsita, lo que llevó a las autoridades locales a considerarlo como potencialmente peligroso. Pero en diciembre, según Der Spiegel, desapareció de Recklingshausen.

El alcaide de la ciudad, Christoph Tesche, dijo este domingo sentirse “consternado” y aseguró que junto al “deber” de acoger a los refugiados también “hay que evitar que gente con estas intenciones no se escondan en nuestros centros”.

Este caso podría alimentar las críticas a la política de puertas abiertas con los refugiados del gobierno de Angela Merkel. En 2015 más de un millón de refugiados han llegado a Alemania.

La polémica se ha visto exacerbada por la ola de agresiones en la noche de fin de año en la ciudad de Colonia y en la que según la policía local habrían participado numerosos inmigrantes ilegales. Hasta ahora hay un total de 379 denuncias, el 40% de ellas por agresión sexual.

Bajo presión Merkel anunció este fin de semana que facilitaría la expulsión de los demandantes de asilo que incumplan la ley.

La extrema derecha alemana convocó el sábado una manifestación en Colonia en la que participaron 1.700 personas y donde se registraron incidentes.

En París, las autoridades siguen intentando confirmar la identidad del atacante de la comisaría. Varios tunecinos que aseguran conocer al hombre negaron el sábado que estuviera relacionado con grupos yihadistas.

“¿Por qué mataron a mi hijo? Fue allí [la comisaría] para su pasaporte” dijo una mujer que asegura ser la madre del fallecido.

AFP