Rafael Valera: Issues de una victoria ficticia

thumbnailrafaelvalera1Un sub-juego ha sido trascendido “magistralmente”, pero la barrera del Foro de São Paulo impide ganar el juego-Madre. Las elecciones del nuevo eje parlamentario han pincelado finalmente un escenario en el cual la MUD deja de ser “oposición” formal y pasa a ser parte del sistema político dictatorial.

Es una realidad derivada de un análisis frío y calculado sobre el status de la Libertad en Venezuela. En el tablero las supuestas piezas blancas parecen comenzar a tornarse negrezcas, redescubriendo una serie de políticas –o estrategias, si se quiere– que perfilan un vasto oasis para aquellos que gustan del uso de la Realpolitik.

Consideremos a continuación varias premisas que constituyen el estar-ya del escenario político, para comprender claramente los posibles pasos a dar.

La dictadura ya no es vista como tal gracias al dispositivo legitimador del sufragio universal. Como en todo juego la sagacidad y la destreza es fundamental para ganar, pero, cuando hablamos de criminales y del futuro de su corrupto patrimonio y negocios, el disfraz y la traición se vuelven su única estrategia.

Los comicios auguraban un supuesto cambio –estrategia número uno el disfraz. Con unos actores políticos que se pliegan a las directrices de un CNE completamente viciado, se consolidó la tesis de que el “voto masivo” era suficiente para “cambiar” la realidad de lo político: comprometer al individuo con el proceso falsario era primordial para el disfraz. La MUD estaba siendo avasallada por su misma incompetencia pero necesitaba  repotenciar (constante o momentáneamente) su ya fenecida y fétida capacidad política…

Esta ineptitud política se ha manifestado siempre con una postura enclenque ante cualquier vicisitud. Su voluntad nunca estuvo involucrada en una desobediencia generalizada para propiciar un derrocamiento de la tiranía, bajo la interesada excusa de que no era democrática. ¿La realidad? Nunca cumplieron con su deber de salvar a Venezuela del modo correcto pues existía el peligro para ellos de salir del escenario político.

Ellos actúan como “demócratas” ante unos criminales sin importar las consecuencias para millones de individuos.

Por otro lado, el régimen se ha vuelto potencial copartícipe de una transición institucional.

El Consejo Nacional Electoral ha adoptado una apariencia derrotada, lo cual es esencial para las elecciones próximas. Esto será instrumentado como insumo para la fachada democrática del Régimen;en pocas palabras, el disfraz cumple cabalmente con su objetivo.

Esto tiene un trasfondo mucho mayor, sabiendo que la estabilidad de Nicolás Maduro está en juego –al menos no directa y consistentemente por las elecciones– y consigo, la permanencia del proyecto del Forode São Paulo. Sus líderes velan por su influencia en el tablero geopolítico de América Latina, tratando de consolidar el unísono marxista de toda la región.

Esta derrota les podría poner en jaque su continuidad en el proyecto de dominación del subcontinente. Si para evitar este peligro, hay que sacrificar a una pieza del tablero [Lula advirtiendo a Maduro sobre la eterna permanencia en el cargo http://dlamini.co/358ace], sería extraordinario poderlo hacer por vías “democráticas”.

La cohabitación formal de la MUD con el Gobierno, más que contradicción sería una lógica consecuencia de esta estrategia.

Hablábamos de una clase política bicéfala que compartía una raíz común y objetivos paralelos.

Dicho resultado sí trae consigo un cambio: éste sistema dictatorial ahora es visto como una “democracia deficiente” que podría rectificar sus pasos y transitar hacia el progreso.

Algo que dio peso a esta premisa fueron las acciones de Padrino López (y el evidente choque entre Nicolás Maduro y las Fuerzas Armadas) el 6-D.

La palabra democracia no sonaría tan rimbombante si no fuese por ellos –y eso es sumamente grave. Además, la estabilidad de estos hechos sentaría las bases de un posible escenario a largo plazo donde las FANB tendrían una inmensa influencia política.

La intención de haber propuesto lo anterior es reafirmar que no existe democracia en Venezuela, y no seguirá existiendo mientras sigan ocurriendo cuestiones como la instauración del Parlamento Comunal, los pronunciamientos del PSUV calificando los comicios de “golpe electoral”, el llamado a la revolución popular o, ¿es que acaso no es toda esta realidad suficiente prueba de ello?

Era ya el momento del régimen comunista para aparentar cierta institucionalidad: es cuando entra la fase de la traición en proceso.

Ésta recae en los hombros de los “altos” referentes de la MUD. El viejo bipartidismo occiso y sus derivados debían dar su cuota en esta operación –rememorando el 2003–, por lo que desplazar o “trancarle el juego” a los comunistas no es una opción: eso supondría desmontar toda suplataforma política.

Aunado a esto, son claras las intenciones de los comunistas de apresurarse a manejar la situación como los dictadores que son. No es coincidencia el llamado a desconocer la “nueva” AN, el manejo verdaderamente totalitario del TSJ y sus funcionarios o la “intensificación” de la estabilidad con mano de hierro [http://goo.gl/5vmWRU].

Para el Socialismo del Siglo XXI es necesario que el socialismo “light” siga sustentando al sistema con el uso de sus mecanismos para aliviar los síntomas y no la enfermedad, sólo así su vida puede prolongarse un poco más.

Lo que me lleva a recordar que el Socialismo sigue siendo el plato fuerte en la política venezolana. Y el 6-D se tradujo a una sola sentencia: la Izquierda se erigió como la alternativa a ella misma–un total exabrupto contra la lógica…

Así, pues, retomando la referencia al principio del ensayo, el juego político está siendo abordado de una manera que se gane, mas no sea posible llegar al objetivo primario de esta lucha que es desplazar a los criminales y sus vástagos del panorama y restablecer el hilo constitucional en el país, para reedificarlo.

El plano político está siendo dominado por una dictadura ahora encubierta y sus nuevos colegas de gobierno, quienes no apuntan al cambio de sistema salvo unas leves modificaciones a mismo sistema podrido.

Los issues de esta victoria ficticia podrían ser letales si no cumplimos con nuestros roles políticos de manera coherente. La realidad nos ha hecho un llamado a evidenciar con mucha más fuerza el pacto entre la MUD con el PSUV y demostrar que no existe democracia en Venezuela, ni salidas convencionales de esta dictadura.

Somos nosotros los capaces de reivindicar nuestra historia y nuestro país.

Libertad o nada.