Zulmaire González: Hablemos primero de amnistía, luego de reconciliación

La aprobación de la Ley de Amnistía es la gran esperanza para los presos políticos y sus familiares, quienes desean y anhelan que finalice la pesadilla que significa estar arbitrariamente privado de libertad, en las celdas oscuras del régimen. Todas las actuaciones y esfuerzos de diputados, políticos opositores, familiares y ciudadanos que anhelamos la libertad deben centrarse en apoyar la aprobación y posterior ejecución de la Ley de Amnistía.

La Ley de Amnistía viene a ser el camino más idóneo para que, ante la ausencia de un poder judicial autónomo, puedan obtener la libertad quienes se encuentran detenidos arbitrariamente. Con la Ley de Amnistía se condona la responsabilidad penal y los beneficiados quedan absueltos de los delitos que se les acusaban.

La amnistía es libertad, libertad para quienes han estado días, meses, años tras los barrotes de la dictadura puedan volver a sus hogares, universidades, lugares de trabajo, con el propósito de continuar luchando para rescatar la democracia en Venezuela, pero la amnistía no necesariamente acarrea justicia y/o paz, y mucho menos reconciliación. Es muy pronto para hablar de reconciliación en un país que se encuentra totalmente dividido en medio de una dictadura cruel violadora de derechos humanos, que no ha mostrado hasta los momentos, ninguna voluntad de querer respetar al que disiente. La reconciliación es un proceso que no se puede decretar ni legislar.

Por eso, este es el momento de la amnistía, es el momento para que los presos políticos recobren su libertad, es el momento de acabar las torturas y los tratos crueles, es el momento para que la Asamblea Nacional haciendo uso del mandato que le otorgaron los venezolanos el 6 de diciembre de 2015, ejerzan su poder para que sean liberados los presos políticos.

Hablemos de reconciliación cuando Nicolás Maduro salga del poder y se recobre la institucionalidad en Venezuela. Comenzará la reconciliación cuando se juzgue a quienes han violado derechos humanos durante los últimos 17 años. Habrá reconciliación, cuando se investiguen los delitos de lesa humanidad que han cometido algunos altos funcionarios del gobierno, recordemos que hay una solicitud de investigación preliminar ante la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI). Habrá reconciliación, cuando los que se han enriquecido con el patrimonio público sean juzgados. Mientras no haya justicia, es irresponsable hablar de reconciliación y de paz.

Hoy es el momento de apoyar la aprobación de la Ley de Amnistía y su posterior ejecución para que los presos políticos salgan a la calle y sigan luchando para el rescate de la democracia, esa es y debe ser la prioridad.

@zulmaire