Claudio Fermín: La noticia son las medidas económicas que faltan

claudiofermin2

“El 14 de enero Maduro anunció su decreto de Emergencia Económica, pero no fue sino hasta ayer 17 de febrero, un mes después, cuando presentó algunas medidas que aplicará en esta hora de contracción de la economía en la que el desabastecimiento de alimentos, medicamentos, repuestos para automóviles e insumos para la industria y para la producción agropecuaria se han convertido en la tarjeta de presentación de su gobierno”, así lo manifestó este jueves el político opositor Claudio Fermín.

“Sobre esas carencias nada dijo. Ni una sola mención a la pérdida de las líneas de crédito que antes mantenían abierto el canal de los proveedores externos. El monopolio que el gobierno ejerce sobre el dólar ha negado al comercio criollo la posibilidad de importaciones para suplir los groseros déficits de la producción nacional”, consideró.

“El juego se trancó: ni producimos aquí ni hay dólares para importar”, destacó el sociológo.

“Ninguna buena noticia recibieron los asmáticos, los hipertensos, los diabéticos, los enfermos de cáncer y de muchas otras dolencias que requieren de una relación distinta del gobierno con los laboratorios internacionales y con los proveedores de materia prima para la producción local de medicamentos”, cuestionó Fermín.

A su juicio, pudo Maduro haberse comprometido con mecanismos serios de financiamiento “para el pago de la gruesa deuda que los particulares venezolanos tienen con las casas matrices de producción de fármacos, de repuestos para las flotas de transporte terrestre y aérea, de insumos para la producción agropecuaria, como también con corporaciones, casas y compañías comercializadoras de alimentos que no se consiguen en nuestros mercados”.

Para el ex candidato presidencial, los anuncios económicos hechos por Maduro “son medidas perentorias. Prefirió, en su estilo de gallineros verticales y de potes de ají en el patio de la casa, pontificar sobre el sistema de bodegas y de taguaras comunales con las que enfrentará el problema alimentario”.

“Al igual que con la escasez de medicamentos, cree que el problema de los alimentos es de distribución y por ello anunció con extraño entusiasmo la creación de una sola corporación de distribución, la re-estructuración de Mercal y la liquidación de los abastos Bicentenario, corrompidos hasta la médula según el propio Presidente, para destinar esa infraestructura a centros de distribución de los consejos comunales”, dijo.

El estadista sentenció que el modelo económico que aplica el régimen revolucionario “es un enfoque errado. El problema es de producción, de abastecimiento, no de distribución. Pero reconocerlo le ha costado tiempo al chavismo, como les llevó años admitir lo que todo el mundo sabía: que la corrupción se había llevado en los cachos todos esos programas de Bicentenario, de Mercal y de Pedeval”.

“La reactivación de la economía, o reconstrucción del aparato productivo no está en la agenda de Maduro y de su gobierno. Ni una palabra sobre devolución de centenares de predios expropiados en los que hoy nada se cría ni se siembra. Menos aún alusiones a programas de financiamiento u otros incentivos para los industriales, agricultores y ganaderos venezolanos. Como si el hundimiento de la producción nacional fuese un problema inexistente”, vapuleó Fermín.

“El presupuesto fiscal del año 2016, cuyos ingresos fueron estimados en base al cálculo de 40 dólares el barril de petróleo, es una falacia. No sólo por esa abismal diferencia en los supuestos ingresos sino porque no consideró los aumentos de costos por inflación, como tampoco previó aumentos salariales decretados por el propio gobierno a finales de 2015, amén de calcular el tipo de cambio de Bs. 6,30 por dólar como si fuese la tasa única”, indicó.

“Ni qué decir que ese presupuesto no prevé soporte financiero para las recuperaciones de las líneas de crédito arriba anotadas, de las que depende la normalización inmediata (en términos de uno o dos trimestres) del abastecimiento mínimo del país”.

“En las cinco horas de la alocución presidencial sobre las medidas que han llamado de emergencia económica, ni una sílaba se le dedicó a ese tema de reingeniería financiera del presupuesto de 2016”,criticó.

“Caso omiso por igual tuvo con el dolor de cabeza de la deuda externa. Se mantiene la estrategia de caja negra según la cual nadie sabe a quiénes le debemos ni cuánto. Como si no se tratara de la administración pública sino de unos haberes privados de la familia Maduro Flores o de los miembros del club del gobierno”, apuntó.

“El tema que realmente le importa a quien hace de Presidente es cómo mantener su burocracia y el aparato de gobierno y de control. De allí el discreto anuncio de una revolución fiscal que se esmeró en eludir pero quedamos todos advertidos de una arremetida en subida de impuestos que se anunciará en el término de la distancia”, advirtió.

“Se devaluó el bolívar al pasar el dólar de 6,30 a 10 bolívares y crear un sistema llamado pomposamente “complementario” que no es otra cosa que la oscilación del mismo mercado, arrancando, según palabras del propio Maduro, en el nivel que se encuentra actualmente. ¿Se refería al tan odiado Dólar Today?”, se preguntó.

“Esa devaluación y la referida revolución fiscal son mecanismos de financiación del gobierno, no de apoyo a las necesidades primarias de los ciudadanos”, resaltó.

“Siendo que los precios reales del barril de petróleo incidirán este año 2016 en menos ingresos relativos para el país, un anuncio de ajuste en los gastos corrientes, de reducción de programas no prioritarios, o de restricción de la burocracia, hubiese estado en el rango de las medidas valientes y serias para equilibrar el presupuesto nacional”, .

“Nada de eso se dijo en las cinco horas de perorata. Mientras la devaluación es del orden de 1.500%, el aumento salarial revelado fue del 20%. No hace falta comentario adicional para ilustrar la injusta desproporción”, condenó el líder opositor.

“Y, finalmente, el chavismo aumentó de nuevo la gasolina.Ya Chávez lo había hecho a inicios de su gobierno cuando eliminó de un plumazo la gasolina de 87 octanos y obligó a la mayoría de los automovilistas a migrar a la gasolina de 91 y 95 octanos. Eso pasó astutamente por debajo de la mesa. Ahora aumentan la gasolina a Bs.6 el litro y nada dicen sobre el regalo de más de 300.000 barriles de petróleo diarios a Cuba y otros aliados políticos en el Caribe. A ellos ni con el pétalo de una flor”, expresó.

“Lo más grave es lo que se ha reservado para nuevas alocuciones porque para ninguna de esas medidas anunciadas el 17 de febrero era menester el decreto de emergencia, con poderes de excepción, que arbitrariamente la Sala Constitucional reivindicó. Lo bueno entonces está por verse y estaremos pendientes”, concluyó Fermín.

Nota de prensa