Baldomero Vasquez Soto: Los corruptos del PT… Dirceu, Genoino y Lula

Lula da Silva, José Dirceu y José Genoino, estuvieron entre los dirigentes políticos que fundaron el 10 de febrero de 1980 el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, el mayor partido de izquierda de América Latina. Los 3 ostentarían el más importante y honroso cargo de esa organización política: presidente del PT. Lula sería el primero (1980-1994). Lo sucedería Dirceu (1995-2002) hasta que Lula lo nombró Ministro al iniciar su gobierno. Luego vendría Genoino, quien presidía el PT en 2005 cuando se descubrió el caso de corrupción de mayor calado de la historia democrática de Brasil: el famoso “mensalao”, una red de sobornos para comprar parlamentarios con la que Lula se hizo de la mayoría en el Congreso.

Después de 7 años, el Supremo Tribunal Federal (STF) dictó sentencia el 2012 por el “mensalao” a decenas de acusados de corrupción. Dirceu, quien era el superministro de la Presidencia de Lula, fue condenado a 10 años y 10 meses de cárcel y Genoino a 6 años y 11 meses. El juez instructor -Joaquim Barbosa, primer negro presidente del STF- señaló que Dirceu era el cerebro de todo el entramado para el desvío de recursos públicos  (unos 48 millones de dólares) que “puso en riesgo las bases del propio sistema democrático” y comprobó que Genoino era el jefe del partido que demostradamente urdió toda la confabulación de corrupción: El “Presidente obrero”, como le gusta llamarse a Lula, no fue implicado, aunque hay que ser bien ingenuo para creerle que el guiso se cocinó a sus espaldas y que “fue traicionado” por sus compinches.

Para los izquierdistas el “mensalao” nunca existió

Si por alguna acción política permanente son conocidos los izquierdistas es por denunciar la corrupción para socavar y destruir los sistemas democráticos. Por décadas, en Latinoamérica, y en Venezuela ni que decir, éste ha sido su caballito de batalla. En el caso del “mensalao”, la izquierda ha permanecido muda. Para los izquierdistas, el “mensalao” es como si nunca hubiese existido. Si en vez del amigote Lula, los escandalosos hechos de corrupción los hubiera cometido un presidente latinoamericano de “la derecha”, como quieren tratar despectivamente a los demócratas, a éste simplemente lo hubiesen despellejado, asesinado moralmente ante la opinión pública y finalmente expulsado del gobierno por un golpe de Estado o apoyándose en las que ellos consideran execrables instituciones democráticas burguesas..

No es muy difícil explicar por qué el “mensalao” no ha atraído la atención de los “sociolistos” venezolanos y latinoamericanos (encabezados por el funesto Foro de Sao Paulo creado por Fidel y Lula en 1990 a la caída del muro de Berlín). Para ellos, el capitalismo es la causa del fenómeno de la corrupción. El fallecido presidente Chávez, se cansó de repetir tal “verdad socialista” cosechando aplausos revolucionarios a más no poder en el continente. El problema es que el caso de corrupción del “mensalao” contradice dicha “verdad” porque los corruptos más prominentes, Dirceu y Genoino, son del PT; además, ex-guerrilleros formados en la dictadura socialista castrista. Entonces, lo mejor es escabullirse –son buenos en eso los izquierdistas- y no abrir la boca ni escribir nada sobre una calumniosa campaña orquestada por “la derecha” a los “honorables” 3 primeros presidentes del PT: Lula. Dirceu y Genoino.

Los manifestantes brasileños se identificaron con Joaquim Barboza, nadie con Lula

Los que parecen no olvidar el sonado caso son los brasileños. La corrupción no sólo fue la denuncia principal de las recientes masivas protestas populares, sino que el magistrado Joaquim Barboza fue la figura pública con la que más se identificaron los manifestantes (30%), el triple de la Presidenta Dilma Rousseff (10%). Y, justificadamente, nadie se identificó con el “Presidente obrero”.

 

(Artículo originalmente publicado el miércoles 10 de julio del 2013 en Cubanet)