Aarón Rodríguez: ¡Otro grito de Libertad!

Aarón Rodríguez: ¡Otro grito de Libertad!

thumbnailaaronrodriguezFeb2015“Cuando estemos en manos del Estado, habremos perdido la libertad de competencia, de escogencia entre canales y, con toda probabilidad, habremos perdido la libertad de expresión” (Renny Otolina).

Los venezolanos hemos asumido en los últimos 15 años la palabra libertad como una bandera de lucha. Libertad es el grito más fuerte que levanta nuestra juventud, y los no tan jóvenes, en las calles y plazas de nuestras ciudades y pueblos en la medida que las posibilidades se cierran y la crisis se agudiza. Ser libre se ha convertido en el deseo más anhelado por los venezolanos de diferentes estratos; poder elegir qué hacer, cuándo hacerlo, cómo hacerlo, simplemente decidir, eso es libertad.

En Venezuela, diga lo que diga el régimen de Maduro, y haga lo que haga por ocultarlo o disimularlo, no existe plena libertad. Hagamos una pequeña reflexión acerca de esto: mientras tengamos “miedo a hacer” no podremos decir que somos libres, y la inseguridad –por sólo señalar un ejemplo- ha incrementado el miedo a salir. Quien ha recorrido las calles de nuestras ciudades en horas de la noche habrá notado que éstas se encuentran desoladas. Lugares donde antes existía el bullicio de la urbe y su gente, la algarabía, hoy vemos simplemente calles vacías, oscuras y desoladas. Hemos perdido la capacidad de poder decidir lo que queremos hacer para vivir presos del temor en nuestros hogares devenidos en refugios.





Los controles han destruido a nuestro país, a la producción nacional. Como consumidores no podemos elegir lo que queremos comer, incluso hay personas que solo pueden alimentarse una vez al día y millones de venezolanos deben decidir entre trabajar o hacer cola para comprar lo que quede en existencia al momento de su turno.

La libertad en Venezuela desde todo punto de vista es coartada, la capacidad de informar libremente no existe, nuestro diario El Carabobeño hoy se encuentra a punto de cerrar porque el Complejo Editorial Alfredo Maneiro, decidió no venderle más papel a esta casa por la simple razón de informar verazmente sin doblegarse a la línea editorial del régimen de Maduro.

Otros medios, paralizados por el temor a un posible cierre o a la sanción, decidieron cambiar su perfil, escondiendo el rostro ante los problemas que afectan la vida de los venezolanos, negando la realidad y dificultándoles a los ciudadanos la posibilidad y el derecho de recibir información imparcial, oportuna y veraz.

Los venezolanos no podemos estar dispuestos a permitir que nuestra libertad sea manejada a conveniencia de un grupo que se encuentra en el poder por capricho, circunstancialmente. No podemos dejar que el Estado venezolano se reserve el derecho a decidir por nosotros sobre todo aquello sobre lo cual tu y yo tenemos el derecho a decidir, que venga a imponernos sus patrones de referencia para interpretar realidades que son nuestras, que venga a definirnos a nosotros lo que para nosotros debe ser la verdad.

Y esta es la razón por la cual estamos batallando, para acabar con todos esos controles que ha impuesto el gobierno para cercenar nuestras libertades y abrir así las compuertas a una Venezuela libre, sin demagogia, donde podamos decidir qué hacer, dónde estudiar, dónde trabajar, qué producir, en qué lugar casarnos, con quién, cómo criar a nuestros hijos, elegir qué religión o cuál verdad adoptar. Esas son decisiones que debemos tomar nosotros mismo y no debe depender del exceso de control paternalista del Estado, muy por el contrario, el gobierno debería abrir más ventanas a través de las cuales podamos formarnos una visión más amplia del mundo.

En Venezuela estamos cada días más cerca de ser libres, y el gobierno se equivoca si cree que permitiendo el cierre de un medio como El Carabobeño, o de alguna emisora de radio o de televisión podrá detener la verdad. Ya he dicho muchas veces que la noche se hace más oscura justo antes del amanecer y es por eso que hoy más que nunca debemos mantenernos fuertes frente a tantos atropellos, ante esta crisis, porque los días del bigotón en Miraflores están contados. Sigamos trabajando cada uno desde nuestra propia trinchera, activémonos, salgamos de nuestra zona de confort, hablemos con nuestros vecinos, organicémonos, porque la libertad es algo que hay que luchar, no viene de gratis. Sólo de este modo nuestro país se hará grande, cuando valoremos verdaderamente lo que es la libertad.

@RodriguezAaron