Cuba y Venezuela, unidas por la música y la cultura

 

En la imagen, de izquierda a derecha: José Agustín Catalá (con shorts y lentes de sol); Raúl Roa, canciller de la Revolución Cubana y Rómulo Gallegos, entre otros. Caracas, circa 1959
En la imagen, de izquierda a derecha: José Agustín Catalá (con shorts y lentes de sol); Raúl Roa, canciller de la Revolución Cubana y Rómulo Gallegos, entre otros. Caracas, circa 1959.

Las relaciones entre cubanos y venezolanos no datan de ayer. Sus raíces son profundas y desde el siglo XIX personajes cimeros de la historia de ambos países se destacaron o marcaron la actualidad cultural y política del otro

Por WILLIAM NAVARRETE /  El Nuevo Herald

El caso de José Martí, y en sentido inverso, el de Narciso López, por sólo mencionar los más relevantes, son elocuentes. El primero, a la edad de 28 años, llega a Caracas en 1881. La ciudad no tenía entonces más de 50,000 habitantes y el propio Martí contará en su relato Tres héroes que sin sacudirse el polvo del camino preguntó dónde se encontraba la estatua del Libertador Simón Bolívar. En la capital venezolana pronuncia varios discursos en el Club del Comercio, escribe artículos en La Opinión Nacional, y otro en la Revista Venezolana sobre el destacado escritor Cecilio Acosta que disgusta mucho al despótico presidente Guzmán Blanco. En una plaza de Chacaíto, en Caracas, una estatura rinde homenaje al apóstol de Cuba.

Al caraqueño Narciso López (1797-1851), el segundo, Cuba debe su bandera nacional confeccionada en 1849 junto con otros exiliados cubanos entre los que se hallaban el poeta Miguel Teurbe Tolón y el novelista Cirilo Villaverde. López participó en varias acciones contra el poder colonial en la Isla, de las que sobresale la conspiración de la Mina de la Rosa Cubana, así como una expedición que desembarcó en 1851 por el puerto de Cárdenas, ciudad en donde se enarboló por primera vez la enseña nacional. Capturado tras una segunda expedición, el 12 de agosto de 1851, fue condenado a garrote vil y ejecutado en La Habana a fines de ese mismo mes.

PERIODISTA MARCEL GRANIER: ‘HAY UN EVIDENTE PELIGRO DE GOLPE MILITAR EN VENEZUELA’
Otra figura del siglo XIX relacionada con Venezuela fue el santiaguero Diego Vicente Tejera (1848-1904), precursor de las ideas socialistas en Cuba, quien estudiara bachillerato y medicina en Caracas, ciudad donde comienza a escribir sus primeros poemas. Allí se enroló en actividades políticas contra el dictador Guzmán Blanco, antes de establecerse en Puerto Rico, a donde su padre había llegado con un puesto en la Audiencia de Ponce.

Con la instauración de la República de Cuba (1902) los intercambios entre personalidades de ambos países se incrementan. La Habana y Caracas son epicentros de la vida cultural en el Caribe y no es raro encontrar a literatos destacados representando a su país en el consulado del otro.

Es el caso de Luis Rodríguez Embil (1879-1954), destacado escritor cubano de amplia trayectoria en la narrativa, fundamentalmente en la cuentística y el periodismo, quien fuera embajador de Cuba en Venezuela. Desarrolló una intensa labor diplomática que lo llevó a representar a su país en Génova, Madrid, Viena, París, Madrid, Hamburgo y Montevideo.

Para leer la nota completa pulse Aquí