No excedas el sueño: Las siestas de más de 40 minutos podrían ser malas para la salud

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Echar siestas largas o estar excesivamente cansado durante el día está asociado con un mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico, según concluye un estudio que se presenta en la 65 Sesión Científica Anual de Cardiología, organizada por el Colegio Americano de Cardiología.

EFE

En concreto, las siestas durante 40 minutos o más se vinculan con un fuerte incremento en el riesgo de desarrollar síndrome metabólico, un conjunto de problemas de salud como presión arterial alta, colesterol alto, exceso de grasa alrededor de la cintura y azúcar en la sangre, que elevan el riesgo de una persona para la enfermedad cardiaca.

Estar muy cansado durante el día también se relacionó con mayor riesgo de síndrome metabólico. “Echar siestas está muy extendido en todo el mundo, señala el autor principal, Tomohide Yamada, especialista en diabetes en la Universidad de Tokio, Japón. Por lo tanto, aclarar la relación entre las siestas y la enfermedad metabólica podría ofrecer una nueva estrategia de tratamiento, especialmente ya que la enfermedad metabólica ha ido aumentando constantemente en todo el mundo”.

Este meta-análisis evaluó datos de 21 estudios observacionales que implicaron a 307.237 sujetos asiáticos y occidentales y se basó en el trabajo previo de Yamada y sus colegas que relacionaba largas siestas y somnolencia durante el día a una mayor prevalencia de enfermedad cardiaca y diabetes tipo 2. Los participantes informaron de su somnolencia durante el día, respondiendo a preguntas como: “¿Tiene un problema de somnolencia durante el día”, y sus hábitos de siesta, respondiendo a cuestiones como “¿Echa una siesta durante el día” o “¿duerme durante el día?”.

Los investigadores compararon las respuestas de los participantes con su historial de síndrome metabólico, diabetes tipo 2 y obesidad. Los resultados mostraron una relación en forma de J entre el tiempo dedicado a las siestas y el riesgo de síndrome metabólico. Los sujetos que dormían siesta durante menos de 40 minutos no mostraron ningún incremento en el riesgo de este trastorno, pero más allá de 40 minutos, el riesgo se elevo significativamente.