El Impulso tiene papel para unos 15 días más

El Impulso tiene papel para unos 15 días más

ElImpulso

La historia se repite. Cuando ya a EL IMPULSO se le agotaba su existencia de papel, que apenas le alcanzaba para unos catorce días, luego del envío de múltiples comunicaciones y de semanas de angustiosa espera, la Corporación Editorial Alfredo Maneiro (CEAM) respondió este lunes, en la tarde, con la cotización de bobinas de papel que estiran quince días más la circulación de este periódico. Así lo reseña elimpulso.com

“Es un viacrucis permanente”, señala el presidente de la C.A. EL IMPULSO, Carlos Eduardo Carmona, al recordar la incertidumbre que EL IMPULSO, como muchos otros periódicos en el país, ha afrontado al no garantizársele el suministro oportuno de los insumos indispensables, por parte del órgano oficial que tiene el monopolio de su distribución.





“Es importante destacar que a principios del año pasado, el presidente de la Corporación Maneiro, Hugo Cabezas, se comprometió a despacharnos un número mensual, y fijo, de bobinas de papel, que si bien no cubrían cabalmente nuestras necesidades, en cuanto a medidas y cantidad, al menos fueron recibidas con cierta regularidad, hasta el mes de diciembre de 2015”, dijo Carmona.

-¿Cómo se mantuvo EL IMPULSO todo este tiempo, entonces? -quiso saber el reportero.

-Dada la experiencia acumulada en los tantos sobresaltos a los cuales hemos sido sometidos, especialmente en los últimos dos años, tuvimos la previsión de realizar ajustes importantes en la paginación y en el tiraje, a sabiendas de que sacrificábamos nuestra capacidad informativa. Incluso dejamos de circular en Semana Santa, una dura decisión que nos costó mucho tomar, pero a la cual arribamos porque sólo así podíamos asegurar un remanente de papel que postergara la inminencia del cierre.

Carmona indicó que para cualquier tipo de empresa es agobiante estar expuestos a una situación semejante. “Operar bajo esta permanente zozobra añade otra dificultad a las muchas que ya antepone la severa crisis económica del país. ¿Cómo se puede planificar así?

Este desasosiego lo vive a diario nuestro personal, que gracias a Dios ha respondido con una mística ejemplar; también perciben esa inquietud los amables lectores, tan consecuentes como siempre, y asimismo los anunciantes, con cuya comprensión hemos contado”.

-¿La falta de papel afecta a todos los diarios?

-Estamos en presencia de un tratamiento injusto, discriminatorio, inconstitucional. El presidente de la Corporación Maneiro ha dado públicas garantías de suministro de papel y demás insumos a los periódicos venezolanos; sin embargo a la hora de tramitar los pedidos la respuesta suele ser un total hermetismo, un silencio asfixiante, y cuando se ve correr la cuenta regresiva y a pasos acelerados se acerca la hora cero, se produce una respuesta no sólo tardía sino también parcial, insuficiente: nos dicen con qué cantidad de bobinas de papel debemos conformarnos. De manera que la angustia queda allí, latente.

Carmona describe la azarosa experiencia de diarios que han reducido en forma drástica sus páginas o cuerpos, así como la periodicidad de sus ediciones, o que, en el peor de los casos, han desaparecido aunque sea temporalmente, cuando más bien la tendencia natural es la de crecer y ampliar el universo de lectores, con una información más completa, que aborde en profundidad las materias que concitan el interés general.

“Mientras muchos medios independientes pasan las de Caín, los del sector oficial y otros cuya línea editorial está en sintonía con el proceso revolucionario, no presentan problema alguno. Están boyantes, colmados de publicidad del Gobierno, amplían sus ediciones y hasta se jactan de poseer varios meses de inventario. No es justo, ni democrático, por ejemplo, que al propio tiempo que El Carabobeño, con una plantilla cercana a los 270 trabajadores, se despide de sus lectores, luego de una límpida tradición de 82 años, Notitarde, en la misma ciudad de Valencia, celebra la llegada de un barco procedente de Chile con 160 contenedores de papel”.

En cuanto a EL IMPULSO, expuso CEC, mantendrá intacta su misión. “Seguimos fieles al ideario de los fundadores, a los principios que inspiraron, hace 112 años ya, a los propulsores de esta noble y emocionante gesta periodística”.

Dijo, por último, que “así como los fundadores de este diario, en la Carora de 1904, no se acobardaron en los albores de un siglo que abría sus hojas en medio de una nación exhausta por el fragor de las cruentas guerras, tampoco hoy la adversidad quebrará el espíritu de quienes obran este milagro impreso, día tras día”.

“En nuestro caso particular desde el poder nos podrán mezquinar las bobinas de papel, la tinta; quizá nos sigan sometiendo en materia de divisas a un trato discriminatorio, que denunciamos por antidemocrático; pero seguiremos adelante, por encima de las dificultades.

Tenemos, todos, la disposición, la inspiración y la capacidad suficientes. Las pruebas han acabado fortaleciéndonos. En fin de cuentas, hay un papel que jamás Gobierno alguno, sea cual fuere su signo, podrá arrebatarnos: el de ser insomnes voceros de los anhelos y merecimientos de los larenses, y, por extensión, de los venezolanos. Ese es nuestro papel, nuestro irrenunciable papel”.

“Estamos en presencia de un tratamiento injusto, discriminatorio, inconstitucional”, planteó el presidente de esta casa editorial, Carlos Eduardo Carmona.