Rousseff promete gobierno de unidad en Brasil cercada por pedidos de juicio político

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, observa durante una ceremonia en el Palacio de Planalto en Brasilia. 13 de abril de 2016. Rousseff prometió el miércoles formar un Gobierno de unidad nacional si sobrevive a una votación de juicio político el fin de semana en el Congreso, pero las posibilidades en su contra aumentaron debido a que el respaldo de los aliados que le quedaban comenzó a menguar.REUTERS/Ueslei Marcelino

 

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, prometió el miércoles formar un Gobierno de unidad nacional si sobrevive a una votación de juicio político el fin de semana en el Congreso, pero las posibilidades en su contra aumentaron debido a que el respaldo de los aliados que le quedaban comenzó a menguar.

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Rousseff está tratando de sumar votos que impidan un juicio político en momentos en que el derrumbe de su coalición hace cada vez más factible que pierda la votación del domingo en la Cámara baja y sea sometida a juicio en el Senado por acusaciones de violar leyes presupuestarias.

Los políticos comenzaron a visitar esta semana la residencia del vicepresidente Michel Temer, el hombre que reemplazaría a Rousseff si el proceso sigue adelante, para manifestarle su respaldo, dijeron sus aliados.

Líderes del empresariado le han dado su apoyo a Temer, quien promete medidas más amistosas para el mercado y menos intervención gubernamental para rescatar a la séptima más grande economía del mundo de su peor recesión desde la década de 1930.

Temer dijo el martes que está preparado para formar un Gobierno de transición que saque a Brasil de la crisis política, lo que avivó especulaciones de que ya está formando un gabinete en las sombras. “El lunes comenzará a pensar en un gabinete si el domingo se vota por el juicio político”, dijo su portavoz, Marcio de Freitas.

Las posibilidades de Rousseff de sobrevivir a un juicio político sufrieron un golpe importante el martes con la deserción del mayor aliado que le quedaba en su coalición, además de su propio Partido de los Trabajadores. El centrista Partido Progresista (PP), con 49 diputados, abandonó el Gobierno y retiró a uno de sus ministros del gabinete.

El miércoles, el Partido Social Democrático (PSD) asestó un nuevo golpe a las esperanzas de Rousseff al instruir a sus 36 diputados que voten a favor del juicio político de la presidenta.

“Mi primer acto tras la votación en la Cámara baja será proponer un nuevo pacto entre todas las fuerzas políticas, sin ganadores ni perdedores”, dijo Rousseff al diario Estado de S.Paulo en una entrevista con medios locales.

La presidenta expresó confianza en que sus partidarios le negarán a la oposición los 342 votos necesarios, equivalentes a dos tercios de la Cámara baja, para enviar el pedido de juicio político al Senado.