Cámara Inmobiliaria del Zulia ante cierre del Sambil: Esto apenas es un preámbulo

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La Cámara Inmobiliaria del Zulia ve con profunda preocupación la situación que se está presentando a raíz del racionamiento eléctrico en todo el país. El día de ayer le tocó al centro comercial más emblemático de la ciudad, “el Sambil”; sin embargo, todo indica que esto apenas es el preámbulo de lo que está por ocurrir. NP

En los últimos años el deterioro de los servicios públicos, sumado a la situación económica, ha impactado negativamente en la promoción de nuevos desarrollos inmobiliarios. Se ha pretendido que los desarrolladores privados hagan el trabajo que por ley le corresponde al Estado. Muchas veces al querer construir una urbanización se te niegan los permisos por cuanto no te pueden suministrar el agua o las cloacas, en otras oportunidades se intenta desarrollar un centro comercial y te condicionan el permiso a que tengas que generar tu propia electricidad. Así, no se desarrolla un país, mientras en otras sociedades ya se edifican ciudades inteligentes acá nos desenvolvemos en una sociedad de supervivencia.

Hechos como los mencionados anteriormente han provocado que muchos puestos de trabajo se trasladen a otros países, dejando a multitudes de familias y especialmente a nuestros jóvenes sin la posibilidad de construir su futuro en sus propias ciudades.

El centro comercial Sambil y los malls del Zulia se han convertido en las plazas públicas de la gente, debido a que las verdaderas están secuestradas por el hampa.

El problema de la electricidad es apenas uno de los muchos que afectan nuestro país, la situación es más compleja, abarca casi todo el sistema. Si el gobierno no hace los cambios necesarios, los cuales conoce en su totalidad, porque el sector gremial se lo ha señalado en incontables ocasiones, el cierre de prácticamente todo el sector productivo será inminente. Las mismas penurias que sufren los industriales, las sufren, el pequeño comerciante, el productor del campo y las personas en sus casas.

Quitarle el servicio eléctrico a un centro comercial se parece a lo que están viviendo algunas familias venezolanas cuando tienen que decidir a cuál de sus hijos no alimentar para que coman los demás.