Importaciones se derrumban en casi 60%

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Puerto La Guaira (Foto REUTERS/Marco Bello)

 

La fuerte caída de los precios del petróleo local —hoy con un promedio anual de apenas $ 28,7— y la sequía de divisas “oficiales” le pasarán “factura” a la economía de puertos del país. En 2016 se estima una reducción de unos $ 6.162 millardos, al pasar de una cifra general de $ 22.162 millones (2015) a un mínimo histórico en los últimos 11 años: $ 16.000 millardos, publica Panorama.

Por Deivis Rodríguez

Economistas consultados con este rotativo indicaron que una asignación de recursos tan bajo —muy lejos de los $ 54.767 millones de 2012— y destinado para las importaciones no petroleras podría agravar en, los próximos meses, problemas como la escasez, el abastecimiento, alta inflación, la operatividad de las empresas e impulsar “un mercado negro” de artículos de primera necesidad.

Las alarmas se encendieron hace pocas semanas cuando el vicepresidente para el Área Económica, Miguel Pérez Abad, informó a las agencias internacionales, que el Ejecutivo destinará entre 15.000 y 16.000 millones de dólares para importaciones este año.

Pérez dijo que se recortaron en un 60% las importaciones en lo que va de año, y aunque se mantendrán las restricciones a lo largo de 2016, el ministro contempla una ligera recuperación en las vitales compras en la segunda mitad del ejercicio.

“Hemos aplicado un programa bastante austero“, dijo Pérez Abad. “Vamos a mantener este nivel de restricción para forzar el sector económico productivo e incrementar las exportaciones”, expresó el funcionario a la agencia Bloomberg.

El economista Carlos Maldonado aseguró, a este rotativo, que “la decisión de disminuir al mínimo los recursos para traer insumos desde el extranjero es lo más sensato que puede hacer el Gobierno en estos momentos. ¿La razón? la economía nacional pasa por su peor momento: reservas internacionales en $ 12.000 millones, un barril de crudo por debajo de los $ 40, inflación por encima del 150% y, además, compromisos por pagar que superan los $ 10.000 millones. Todos estos factores inciden para que no se gaste tanto (…) y se reduzca el gasto público”.

Explicó que “el Ejecutivo mantendrá su política de austeridad y apretar el cinturón hasta que los precios del crudo suban. Dentro de poco recibirán un nuevo préstamo de China por 5.000 millones y eso dará algo de oxígeno, de aire a las finanzas. Pero, lamentablemente, Venezuela vive de una economía de puertos y desde finales de 2015 ya se siente una fuerte caída de la actividad portuaria nacional. Ya casi no llegan barcos contratados para traer alimentos, repuestos, medicinas, maquinaria pesada, entre otros”.

Los propios datos del INE indican que en 2006 las importaciones del país oscilaron en $ 30.559 millones, luego tocaron un máximo de $ 54.767 millones (2012) para luego descender bruscamente en 22.162 millones/dólares a finales del año pasado.

En marzo pasado, el director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, durante su participación en el foro ‘Venezuela busca soluciones’, realizado por Venamcham en el Club Náutico de Maracaibo, se mostró preocupado por la situación económica del país. En su presentación destacó que “las cuentas no le dan al Gobierno (…) este año se perfila un déficit en sus cuentas de unos $ 30.787 millones; si restringen aún más las importaciones, en el mejor de los escenarios la cifra bajaría hasta los $ 12.500 millones”.

“El Gobierno va a seguir recortando las importaciones para optimizar el flujo de caja, seguirá endeudándose con sus socios extranjeros y evaluará liquidar activos, esta vez con menos velocidad. Lo ha dicho el propio Nelson Merentes (del BCV) quien dijo que las importaciones serán recortadas en un 40%. Maduro casi no cuenta con divisas, no posee recursos, y por el otro lado está un sector privado que no tiene margen de maniobra porque no recibe dólares. Esto traerá más problemas como la escasez (…)”, opinó.

A pesar del escenario complejo, el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Jesús Faría, se mantiene optimista y aseguró, semanas atrás, que Venezuela tiene una gran oportunidad de cambiar el modelo “dependiente de los puertos” por otro más “efectivo y rentable”.

El pasado viernes, desde Guacara (carabobo), el ministro Faría puntualizó que “tenemos un plan que se viene ejecutando en función de que en el segundo semestre sea el periodo en el cual la economía venezolana despliega su recuperación. Tocamos el punto mas bajo y ya estamos en el proceso de concreción de las decisiones (…) invitamos a las empresas que tengan divisas fuera del país que las traigan para impulsen el desarrollo, hay que incentivar la productividad nacional y acabar con el modelo adictivo hacia las importaciones”.