Zulianos comen dos veces al día

CSColaSuperMercasa

En Zulia, el indicador de abastecimiento de alimentos cae. La Gobernación del Zulia tiene los registros mensuales, en la sala situacional se recogen los datos de ingresos de productos a la región con el informe que reciben de supermercados, Sunagro, SUNDDE y Zodi. Así lo reseña laverdad.com /Yasmín Ojeda

Las familias padecen la baja. Ana Monsalvo, ama de casa, lo siente. Se estremece al recordar que come dos veces al día y solo cada 15 días carne o pollo porque la pensión “no alcanza”. Junto a la que recibe su esposo se evapora solo con adquirir lo que “consigue comprar” para el almuerzo.

Baja la cabeza, parece apenada de decir que “un pancito algunas veces comemos porque no hay para más”. Se las ingenia para “estirar” los dos ingresos mensuales y poder alimentar a tres adultos y dos niñas.

Asegura tener semanas con ropa sin lavar. Y es que “no se consigue el detergente y no se puede comprar a los precios que los tienen los ‘bachaqueros’”. Prefiere destinar el dinero a abastecerse de comida. “No busco carne, ahora compro mortadela y de vez en cuando”.

El consumo de carne cayó en 2016. En Zulia el sector agropecuario acusa crisis en la producción por inseguridad, falta de insumos y controles. En Fegalago se estima que de 25 kilos per cápita bajó a nueve.

No es el único sector que anuncia fallas en la producción. La harina de trigo tiene inclinación en inventarios. Elaborar pasta y pan reporta inestabilidad por la caída de las importaciones del cereal. De la harina precocida de maíz también se registran incidencias. La cosecha del grano terminó y las importaciones esperan por las divisas que en otrora autorizaba el Gobierno nacional para cubrir el déficit nacional. Con la colocación de leche en polvo y líquida el informe oficial da cuenta de un abastecimiento de ocho por ciento.

Mientras las industrias alertan los efectos de la crisis económica en la oferta de alimentos y bienes esenciales, las familias sufren. Lucía Briceño, ama de casa, lamenta que “cada día hay más hambre, hay más desabastecimiento y no hallas para dónde ir a buscar comida”.

Suspira al ver que en anaqueles de un supermercado de La Limpia se expende un sobre a mil 400 con fórmula láctea que no es la regulada. “Quién compra a ese precio. No es fácil esto que estamos viviendo los venezolanos”.