En Tiempo Real: En Venezuela hay hambre por @carlosvalero08

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Un simple paseo por las calles de Caracas o de cualquier ciudad del país nos golpea directamente con el hambre y la escasez que vive Venezuela. El viernes pasado durante una caminata al metro, me encontré a dos señores buscando en la basura algo que comer. Dos señores con una ropa común pero limpia, aseados. Cada día son más frecuentes las noticias de niños que se desmayan en los salones de clase porque van sin comer o que simplemente faltan a la escuela porque sus padres no pueden darle ni una arepa vacía para el desayuno.

De acuerdo a cifras de Datánalisis en su reciente informe realizado entre el 06 y 16 de Abril, la escasez de alimentos básicos asciende al 82,8%. Y sostienen que Caracas es la ciudad más abastecida del país. La escasez presente en los hogares es menor a la observada en los comercios, pero sostiene que la disminución de las importaciones afectará drásticamente al abastecimiento. La situación económica del país ha empeorado exponencialmente en los últimos dos meses, se estima que la inflación cierre en un 450% a final de año y que el producto interno bruto se reducirá en un 9%. A su vez el poder adquisitivo de los venezolanos cayó en un 40% con respecto al 2015 a pesar de los ajustes salariales hechos por el gobierno, los cuales evidentemente se van como sal en agua gracias al impuesto más regresivo que puede existir “la inflación”.

La explicación a esta situación tiene muchos componentes pero quizás el más resaltante es la absoluta incompetencia del gobierno en reconocer que el modelo de la revolución es totalmente ineficiente y que la fórmula de controles y expropiaciones nos ha traído hambre y desempleo a todos los venezolanos.

En este ambiente de caos, y en su afán de control, el gobierno saca los Comités Locales de Abastecimiento y Producción como un mecanismo, según ellos, eficiente de distribución de alimentos en donde pretenden ir casa por casa a repartir alimentos. A la fecha han beneficiado a 500 mil familias, no les faltan muchas, como 6 millones más o menos.

Si este gobierno ha sido bueno en algo es en crear mecanismos de chantaje y humillación para los más vulnerables, la peor versión de dar el pescado en vez de enseñarlos a pescar.

La realidad es que los venezolanos están pasando hambre y no es de locos pensar que éste será el factor desencadenante de la situación caótica que vivimos actualmente.

El Decreto de Emergencia Económica, vigente de forma inconstitucional solo ha empeorado la ya muy grave situación. El ciudadano piensa que estamos en el foso y no podemos caer más pero no es verdad. La situación tiende a empeorar y por ello estamos obligados, con firmeza y convicción, a impulsar el cambio político a través del Referéndum Revocatorio y la posterior formación de un gobierno de unidad nacional. Vamos a ganar, pero tenemos que trabajar unidos y dejar a un lado las ambiciones grupales o personales.

La solución a la crisis está y estará siempre en nuestras manos. Unidos somos mucho más poderosos que el afán de Maduro por destruir nuestra calidad de vida.